Un militar venezolano rechaza las acusaciones de Chávez de presunta conspiración

  • Miami (EEUU), 12 feb (EFE).- Un militar retirado venezolano acusado por las autoridades de su país de colocar bombas en embajadas en 2003 rechazó hoy las acusaciones del presidente Hugo Chávez de que oficiales en el exilio estén involucrados en una presunta conspiración en contra de su gobierno.

Miami (EEUU), 12 feb (EFE).- Un militar retirado venezolano acusado por las autoridades de su país de colocar bombas en embajadas en 2003 rechazó hoy las acusaciones del presidente Hugo Chávez de que oficiales en el exilio estén involucrados en una presunta conspiración en contra de su gobierno.

José Antonio Colina, teniente retirado de la Guardia Nacional (GN) de Venezuela, dijo a Efe que las acusaciones son "completamente falsas e infundadas" y obedecen a "esquemas de distracción que usa Hugo Chávez cada que se encuentra inmerso en un proceso electoral".

El gobernante venezolano dijo la semana pasada que dos capitanes de la GN fueron arrestados por presuntamente conspirar contra su gobierno junto con militares retirados que se encuentran en EE.UU. y opositores.

Colina y Germán Rodolfo Varela, otro teniente retirado de la GN, son acusados por las autoridades venezolanas de colocar bombas en las sedes diplomáticas de Colombia y España en Caracas en el 2003.

Ambos han negado haber participado en esos atentados que dejaron cuatro personas heridas.

Colina afirmó que las detenciones de los dos oficiales en Venezuela "solo obedecen a una maniobra de terror ya característica del gobierno de Venezuela cada vez que se encuentra en un proceso electoral".

El objetivo sería desviar la atención de la sociedad y crear un "clima de desconfianza y zozobra con miras a lograr que la gente no participe en el próximo proceso de consulta popular, donde se pretende aprobar proyectos personalistas y que nada tienen que ver con el bien colectivo", subrayó.

Los venezolanos están convocados el próximo domingo a un referendo para pronunciarse a favor o en contra de la reelección ilimitada del presidente y de otros cargos escogidos con el voto popular.

"No existe ninguna conspiración. Sí hay un verdadero proyecto alternativo que busca consolidar el descontento de la gente que ya no cree en este gobierno y desea un cambio", aseveró el militar.

Colina y Varela se encuentran en Estados Unidos luego de que un juez de Inmigración denegó su petición de asilo, pero aplazó la deportación de los militares que quedaron protegidos por la Convención Internacional contra la Tortura.

Ambos pertenecieron al grupo de militares que en octubre del 2002 desconoció al Gobierno de Chávez y llamó a la población civil y militar a la "desobediencia civil" desde una plaza en el este de Caracas.