Crónica R.Checa.- Topolanek asegura que la caída de su Gobierno no afectará a la presidencia de la UE

El viceprimer ministro admite que la ratificación del Tratado de Lisboa será ahora "más difícil" BRUSELAS, 25 (EUROPA PRESS) El Gobierno checo ha tenido que rendir cuentas hoy ante la Unión Europea, bloque que preside hasta el próximo mes de junio, por su caída tras perder la confianza del Parlamento. Pero mientras el primer ministro, Mirek Topolanek, aseguró que este fracaso no afectará a los trabajos de la presidencia europea, su 'número dos', Alexandr Vondra, advirtió de que la ratificación del Tratado de Lisboa en su país resultará ahora "más difícil", porque será más complicado "convencer a la gente de que vote a favor". En un discurso ante el pleno de la Eurocámara para dar cuenta de los resultados de la cumbre celebrada en Bruselas los días 19 y 20 de marzo, Topolanek subrayó que la caída de su Gobierno tras perder ayer una moción de censura en el Parlamento no afectará a los trabajos de la presidencia checa de la UE, y se mostró confiado en que ésta pueda concluirse con éxito. Topolanek denunció las "obstrucciones" de la oposición socialdemócrata en República Checa, que, a su juicio, ha tratado de socavar la presidencia. "Es algo a lo que nos hemos enfrentado a lo largo de la presidencia y hemos tenido que aguantarlo", dijo, y anunció que la situación que atraviesa su país le obligaba a abandonar el debate en el Parlamento Europeo antes de su conclusión. "La situación no afectará a la presidencia. La triste verdad es que la oposición socialdemócrata ha socavado la presidencia, pero espero que la presidencia se complete con éxito", explicó a los eurodiputados. "El hecho de que tengamos un Gobierno que ha perdido la confianza (del Parlamento) no es una tragedia. Ya ha pasado antes en Francia, en Dinamarca, en Italia. La presidencia checa seguirá trabajando con normalidad y estoy seguro de que podremos afrontarlo", aseguró Topolanek. En el mismo sentido se pronunció el presidente checo, Vaclav Klaus, quien consideró que la caída del Ejecutivo no es una "catástrofe". Klaus indicó que es la cuarta vez que se enfrenta a una situación como ésta desde que asumió su cargo hace seis años. Según Radio Praga, se rumorea que Klaus, que es quien debe decidir cómo proceder ahora, ha contribuido al cese del Gobierno, con cuyo primer ministro no mantiene una relación especialmente buena. Además, el año pasado rompió sus vínculos con el Partido Cívico Democrático (ODS), el de Topolanek, en protesta por las políticas del Ejecutivo. RATIFICACIÓN DEL TRATADO DE LISBOA Por su parte, el presidente de la Eurocámara, Hans-Gert Poettering, expresó su apoyo a Topolanek "en su trabajo para hacer que la presidencia checa sea un éxito". También le pidió que haga lo necesario para garantizar que República Checa complete el proceso de ratificación del Tratado de Lisboa, que establece la reforma de las instituciones de la Unión Europea. Poettering resaltó que el Tratado de Lisboa es el resultado de diez años de trabajo y resulta necesario para reforzar la democracia, la capacidad de actuación y la transparencia en la UE. Por ello, reclamó que se den los últimos "pasos difíciles" para garantizar que el texto entre en vigor a principios de 2010. Además de República Checa, tampoco han completado la ratificación Irlanda y Polonia. Topolanek respondió con ironía que hará "todo lo que pueda" para que su país ratifique el Tratado de Lisboa porque no querría que "se borrara" su firma del texto. "El número de teléfono para preguntar qué pasará con el Tratado de Lisboa no es el mío sino el del líder de la oposición checa", subrayó, no obstante. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, pidió a los políticos checos desde el Parlamento Europeo que no mezclen el Tratado de Lisboa con los problemas internos del país y les emplazó a ratificarlo ya que se comprometieron a ello cuando firmaron el documento. Pero el viceprimer ministro checo y ministro de Asuntos Europeos, Alexandr Vondra, advirtió de que la ratificación del Tratado en su país será ahora "más difícil". "El proceso de ratificación está en camino (...), pero ahora será mucho más difícil convencer a la gente de que vote a favor", opinó Vondra en una rueda de prensa en la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia), según informa la agencia Reuters. POSIBLES SOLUCIONES El Gobierno de centro derecha cayó ayer después de que la principal formación de la oposición, el Partido Socialdemócrata Checo (CSSD), consiguiese que 101 miembros de la cámara baja del Parlamento --el mínimo necesario-- apoyasen la moción de censura. Era la quinta vez que la oposición intentaba echar al Gobierno de Topolanek desde que asumió el poder hace dos años y dos meses. Del total de votos, cuatro fueron emitidos por diputados que pertenecieron a la coalición de gobierno y que ahora son independientes, los cuales optaron por apoyar la moción promovida por los socialdemócratas y el Partido Comunista de Bohemia y Moravia (KSCM). El Gobierno está formado por el Partido Cívico Democrático, la Unión Democristiana-Partido Popular Checo (KDU-CSL) y los Verdes. Los senadores del ODS abogan por convocar lo antes posible elecciones generales anticipadas, señaló el líder de este grupo, Jiri Stritesky. Esto será posible si el Senado aprueba el borrador de una enmienda constitucional que permite la disolución de la cámara baja tras la dimisión del Gobierno. Un portavoz gubernamental adelantó que Topolanek presentará mañana la dimisión del Ejecutivo. Klaus podría entonces disolver la cámara baja, si la mayoría de sus miembros están de acuerdo, y convocar elecciones anticipadas. La actual Constitución prevé cuatro métodos para disolver la cámara baja, pero son bastante complicados. El presidente del Senado, Premysl Sobotka (del ODS) recordó que, cuando en la anterior legislatura cayó el Gobierno, el jefe del Estado siempre encargó al presidente del CSSD --el ganador de los comicios-- que formase el nuevo gobierno. "Creemos que el presidente mantendrá esta práctica", agregó. Por su parte, Jiri Cunek, el presidente del KDU-CSL --el segundo partido más importante del Ejecutivo-- rechazó la idea de que asuma el poder temporalmente un gobierno de expertos, que es la solución que proponen los socialdemócratas pero que también ha sido rechazada por el partido de Topolanek. MOTIVOS DE LA OPOSICIÓN El Gobierno checo ya atravesaba una situación difícil desde hacía tiempo, pero parece que la gota que colmó el vaso fue un escándalo mediático en el que está implicado un amigo íntimo del primer ministro que, según dicen, intentó influir a un reportero de televisión. Fue al salir a la luz esta historia cuando el CSSD decidió presentar la moción de censura a pesar de que República Checa preside actualmente la UE, afirmó el diputado socialdemócrata Jan Hamacek. "No lo habríamos hecho si el primer ministro y sus aliados hubiesen actuado de otra forma", dijo, y explicó que el reciente escándalo supuso una "flagrante violación de todos los principios democráticos". Sin embargo, los senadores del Partido Cívico Democrático condenaron la decisión del CSSD porque demuestra que "les son indiferentes el futuro, la situación económica y el prestigio internacional de República Checa".