Economía/Macro.- Barroso pide a los líderes europeos que eviten el proteccionismo y el populismo frente a la crisis

Praga convoca dos cumbres extraordinarias: una sobre los bancos el 1 de marzo y otra sobre empleo en mayo BRUSELAS, 11 (EUROPA PRESS) El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, lanzó hoy un llamamiento a los líderes europeos para que no caigan en la tentación del nacionalismo económico, el proteccionismo y el populismo como recetas para hacer frente a la crisis y avisó de que, de lo contrario, se corre el riesgo de agravar la recesión. Barroso se reunió con el primer ministro checo y presidente de turno de la UE, Mirek Topolánek, con el objetivo de discutir la situación económica y tratar de definir una respuesta común europea frente a la crisis. El resultado del encuentro fue la convocatoria de dos cumbres extraordinarias de jefes de Estado y de Gobierno: la primera se celebrará el 1 de marzo en Bruselas y se concentrará en el sistema financiero y la segunda tendrá lugar en mayo en Praga y versará sobre empleo. Estas reuniones se añaden a la cumbre ordinaria del 19 y 20 de marzo en Bruselas y a la reunión de los países europeos del G-20 el 22 de febrero en Berlín. El objetivo de estos encuentros es coordinar la acción de los Estados miembros frente a la crisis, reducir las tensiones que se han producido los últimos días entre los Gobiernos europeos, como el enfrentamiento entre Praga y París a cuenta del plan francés de ayuda al automóvil, y evitar que la crisis económica se acabe convirtiendo en una crisis política entre los países de la UE, según confesó Topolánek. Barroso admitió que los líderes europeos viven "momentos muy difíciles" y están sometidos a "grandes presiones" de diferentes sectores en sus países para "dar respuestas inmediatas y soluciones milagrosas que no pueden proporcionar". "Mi llamamiento a todos es que no vayan en solitario: sería una tragedia para Europa y para cada uno de los países", resaltó. "Sabemos que en estas situaciones el repliegue nacionalista es una tentación: contra el mercado interior, contra la libre circulación de personas, contra los derechos de los ciudadanos", prosiguió el presidente de la Comisión. "Y en esto, lo que puedo decir a todos los líderes europeos es: Luchad contra el nacionalismo económico, luchad contra el proteccionismo interno, luchad contra todas las formas de populismo y de extremismo que intentan presentar a Europa como una parte del problema, cuando Europa es de hecho una buena parte de la solución", afirmó. Barroso puso de relieve no obstante que el problema del proteccionismo no afecta sólo a Europa sino a todo el mundo. "En todo el mundo hay una amenaza real para la economía internacional que viene del nacionalismo económico y el proteccionismo estrecho. Es una amenaza muy grave", afirmó. PARÍS CONTRA PRAGA Por su parte, el primer ministro checo trató de rebajar el tono de su enfrentamiento con el presidente francés, Nicolas Sarkozy. "No voy a continuar con esta discusión a través de los medios con mi amigo Sarkozy porque creo que nos perjudica mucho a los dos", dijo Topolánek, que admitió que desde el primer momento debió haber hablado con él y no criticarlo en la prensa y anunció su propósito de hablar con el presidente francés en Berlín en la cumbre del G-20. El primer ministro checo aseguró estar convencido de que cuenta con el apoyo de Sarkozy para su presidencia de la UE, aunque añadió que "Francia está tratando de reafirmar su gran poder en algunas áreas". Para Topolánek, las sucesivas cumbres que se celebrarán en las próximas semanas deben servir para discutir estas cuestiones y "reducir la tensión" entre los países de la UE. "Una crisis económica tan grave provoca por definición tensiones. Causa reacciones xenófobas y proteccionistas en algunos Estados miembros", indicó. Y subrayó que "si los políticos interfieren más de lo estrictamente necesario, con su proteccionismo pueden incluso provocar que la crisis sea más duradera". Además de la cuestión del proteccionismo, la cumbre extraordinaria del 1 de marzo se centrará en dos cuestiones, según avanzó Topolánek: cómo limpiar los bancos de activos tóxicos y cómo garantizar que el crédito vuelva a fluir a empresas y ciudadanos. Por lo que se refiere a la reunión de mayo en Praga, que todavía no tiene fecha, el tema será la política social y sobre todo el empleo, teniendo en cuenta que la evolución del mercado de trabajo en la UE es "muy preocupante" por el constante aumento del paro debido a la crisis.