El presidente del Banco Nacional Polaco dice que Polonia no está preparada aún para el euro

  • Varsovia, 18 feb (EFE).- El presidente del Banco Nacional Polaco, Slawomir Skrzypek, considera que la economía de Polonia no está aún preparada para adoptar el euro, ya que la moneda polaca (Zloty) no es lo suficientemente estable, según declaraciones que publica hoy el diario "Rzeszpospolita".

Varsovia, 18 feb (EFE).- El presidente del Banco Nacional Polaco, Slawomir Skrzypek, considera que la economía de Polonia no está aún preparada para adoptar el euro, ya que la moneda polaca (Zloty) no es lo suficientemente estable, según declaraciones que publica hoy el diario "Rzeszpospolita".

Skrzypek descarta que este año deban acelerarse los pasos para que el país centroeuropeo acceda a la zona euro cuanto antes, sobre todo teniendo en cuenta la "situación de crisis financiera" y "el gran riesgo de especulación" que existe en estos momentos.

Las palabras de Skrzypek llegan en pleno debilitamiento del zloty frente al euro, una situación que provocó ayer que el primer ministro, Donald Tusk, afirmase que su gobierno intervendrá en el sistema cambiario si la debilidad de la moneda local se acentúa, algo que afecta especialmente a los polacos que adquirieron créditos en divisa extranjera.

La caída de la moneda local ha hecho que aumenten el número de quienes ven en el euro una salida a la actual debilidad del sistema monetario polaco.

"No hay razones económicas para que Polonia entre en el mecanismo ERM2 (sistema de tipo de cambio que constituye el paso previo para adoptar el euro) este año", defiende Slawomir Skrzypek, al que muchos analistas polacos acusan de ser demasiado temeroso de la moneda europea.

Semanas atrás, el ministro de Hacienda de Polonia, Jacek Rostowski, anunció que el acceso al mecanismo ERM2 podría tener lugar a finales de 2009.

El presidente del Banco Nacional Polaco también recordó que, a pesar de la crisis que arrecia a todo el mundo, la economía polaca espera crecer por encima del uno por ciento en este año, unas previsiones sensiblemente inferiores a las que mantenía el ejecutivo en los últimos meses de 2008, cuando las expectativas superaban el tres por ciento.