La cumbre sobre el cambio climático comienza hoy con la vista puesta en EEUU

  • Madrid, 29 mar (EFE).- La reunión sobre cambio climático, que se celebra en Bonn en el marco de la Convención de Naciones Unidas sobre cambio climático, comienza hoy con los ojos puestos en si la nueva administración estadounidense ofrece "señales claras" y un compromiso "suficiente" en la lucha contra este fenómeno global.

La cumbre sobre el cambio climático comienza hoy con la vista puesta en EEUU

La cumbre sobre el cambio climático comienza hoy con la vista puesta en EEUU

EEUU se declara en Bonn a favor de un "acuerdo global" sobre el clima

EEUU se declara en Bonn a favor de un "acuerdo global" sobre el clima

Madrid, 29 mar (EFE).- La reunión sobre cambio climático, que se celebra en Bonn en el marco de la Convención de Naciones Unidas sobre cambio climático, comienza hoy con los ojos puestos en si la nueva administración estadounidense ofrece "señales claras" y un compromiso "suficiente" en la lucha contra este fenómeno global.

Así lo ha asegurado en un encuentro informativo la secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, quien ha insistido en que "la foto más importante" de Bonn la va a protagonizar el enviado especial de EEUU para la lucha contra el cambio climático, Todd Stern, que encabeza la delegación de la administración Obama.

Todos los países van a estar pendientes de "los mensajes cualitativos" de Estados Unidos y de su voluntad de implicación y de cambio para llegar a un acuerdo en diciembre en Copenhague sobre el régimen climático internacional que deberá regir a partir de 2012, cuando expire el Protocolo de Kioto.

La reunión de Bonn, que tendrá lugar desde hoy hasta el próximo día 8 de abril, es una de las tres que se celebrarán antes de la cita de Copenhague, y en ella se empezarán a negociar los textos que podrían ser el esqueleto del acuerdo post-Kioto.

Ribera ha reconocido que esta semana no se van a resolver las cuestiones que quedan pendientes, pero si se pueden producir "avances sustanciales" en la clarificación de los puntos que siguen abiertos.

Existe un consenso "importante" sobre que todo el mundo debe contribuir a mitigar el cambio climático pero "falta bastante claridad con respecto a los números de reducción de emisiones del conjunto de países desarrollados".

Tampoco está claro el nivel de esfuerzo que deben hacer los países emergentes, ya que según Ribera, hay que decidir "qué se les puede pedir que sea razonable".

La Unión Europea acude a la reunión con una voz única y "con los deberes hechos" porque ya ha adoptado compromisos internos, como reducir las emisiones en un 20 por ciento en el año 2020, que podría llegar a un 30 por ciento si los demás países desarrollados hacen también esfuerzos.

Además, tiene una posición clara respecto a cuál debe ser la contribución de los países emergentes a la lucha contra el cambio climático y propone que deben desviarse de la senda tendencial de emisiones (lo que emitirían si no hiciesen nada) entre un 15 y un 20 por ciento.

Los países de la Unión Europea "van a presionar" al resto de países para que expliciten su nivel de compromiso y se posicionen respecto a su propuesta.

Para Ribera, Europa "debería jugar un papel bisagra; no debería centrarse en una sola dirección, ni posicionarse como el fustigador de los grandes países emergentes o como el fustigador de Japón, Estados Unidos o Canadá".

Uno de los puntos sobre los que existe un consenso "absolutamente generalizado" es respecto a la necesidad de incrementar "enormemente" la cantidad de recursos disponibles para poder cambiar un modelo de desarrollo no intensivo en carbono, reducir los impactos del cambio climático y adaptarse a los efectos que ya son irreversibles.

En lo que no hay acuerdo es en la cantidad, aunque se han barajado distintas cifras desde Naciones Unidas, el Banco Mundial o la propia UE, que estima en 175.000 millones de euros al año de aquí al 2020 los recursos necesarios para abordar el cambio climático.

En este punto, la Unión Europea hará hincapié en que sea cual sea la cifra final, "es imposible que proceda sólo de recursos públicos", y propondrá que el 80 por ciento provenga del sector privado.