Serra pide que cuando España presida la UE convoque una cumbre para superar diferencias con Rusia

BARCELONA, 16 (EUROPA PRESS)

El ex ministro de Defensa y actual presidente de Caixa Catalunya, Narcís Serra, consideró hoy "probable" que cuando España presida la UE, en el primer semestre de 2010, convoque un encuentro que sirva para resolver y superar las diferencias con Rusia, apelando a la celebración de un 'Helsinki 2'.

Se refirió así a la cumbre entre la UE y la Federación Rusa que la entonces presidencia finlandesa convocó en noviembre de 2006, con el objetivo de iniciar la renovación del Acuerdo de Asociación y Cooperación entre la UE y Rusia firmado en noviembre de 1997 para un período de 10 años -que fracasó--, que trata de comercio, energía, derechos humanos y política internacional.

Lo dijo en un acto conmemorativo para celebrar el 60 aniversario de la Alianza Atlántica (OTAN), organizadas por el Círculo de Economía, el Centro de Estudios Internacionales y la Divisón de Diplomacia Pública de la OTAN, en el que también participó el ex ministro de Exterior y presidente de Vueling, Josep Piqué, el vicesecretario general de la OTAN, Claudio Bisognero, y el embajador de España en la OTAN, Carlos Miranda.

"Lo primero que debemos resolver es Rusia, hay que ir a un 'Helsinki 2", dijo Serra, destacando que España tendrá una ocasión "de oro" para propiciar la celebración de esta cumbre. Recordó que el presidente de la Federación Rusa, Dimitri Medvédev, pidió ya en 2008 una conferencia de seguridad en Europa.

En su opinión, realizar este encuentro y conocer como actuará la nueva administración norteamericana de Barack Obama es fundamental para analizar después la nuestra estrategia y redefinir el papel que debe jugar la OTAN.

Junto a Josep Piqué, apostó por replantear el papel que debe jugar la OTAN, una vez superado el escenario "bipolar" que finalizó con la caída del muro de Berlín, y analizar su ámbito de trabajo, sus integrantes y las relaciones que debe mantener también con la Unión Europea.

"La alianza debe preguntarse qué quiere ser de mayor", coincidieron en destacar ambos ex dirigentes políticos, pese a las dudas y la "complicación" que esto conlleva.

Tanto Serra como Piqué plantearon la necesidad de aclarar si la OTAN debe ser sólo un instrumento militar de los países que comparten unos determinados valores democráticos o un foro de debate de estabilidad de consolidación de mecanismos de resolución de conflictos. Esta última opción es la que defendió Serra y Piqué, quien resaltó que la Alianza Atlántica tiene que mezclar el uso de la capacidad militar y la instrucción política.

Pusieron como ejemplo la guerra de Afganistán, destacando que si hay alguna posibilidad de solucionar este y otros conflictos estatales es la de combinar la capacidad civil y militar, y la OTAN "no está entrenada ni quiere orientarse a esta mezcla, y esto dificulta la solución en esta dirección", preció Serra, que añadió: "Nada sería peor para la OTAN que se convirtiera en un monopolio de mecanismo antiterrorista, como defendió la administración de George Bush", añadió.