Sigue pendiente el deseado cambio en Zimbabue un año después de los comicios

  • Mutare (Zimbabue), 28 mar (EFE).- Después de un año de crisis política en Zimbabue propiciada por las elecciones generales en las que el principal partido de la oposición consiguió hacerse con la mayoría en el Parlamento, el cambio deseado por gran parte de la población sigue sin llegar al país.

Sigue pendiente el deseado cambio en Zimbabue un año después de los comicios

Sigue pendiente el deseado cambio en Zimbabue un año después de los comicios

Mutare (Zimbabue), 28 mar (EFE).- Después de un año de crisis política en Zimbabue propiciada por las elecciones generales en las que el principal partido de la oposición consiguió hacerse con la mayoría en el Parlamento, el cambio deseado por gran parte de la población sigue sin llegar al país.

A pesar de la formación de un nuevo Gobierno de Unidad en el que participan la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF) del presidente Robert Mugabe y el Movimiento para el Cambio Democrático (MDC), de Morgan Tsvangirai, la transformación que éste viene anunciando durante más de un año aún no se ha producido.

"El pueblo quiere un cambio" es la frase que se podía leer en una de las pintadas de las calles de la ciudad oriental de Mutare semanas antes de las elecciones generales del 29 de marzo de 2008.

Doce meses después, los trabajadores de los servicios de limpieza municipales, que reciben un escaso salario, aún no han eliminado el grafiti, que se ha convertido en un recordatorio de los 365 días de inestabilidad política que han traído consigo los comicios.

Desde el 29 de marzo de 2008, la epidemia de cólera que se ha extendido por el país y que ha causado más de 4.000 muertes, una grave crisis económica y las negociaciones que se extendieron durante meses entre ambos partidos han llevado al país a la peor recesión de su historia.

Aunque hace un año el MDC se hizo con la mayoría en el Parlamento, Morgan Tsvangirai, no consiguió más del 50 por ciento de los votos necesarios para proclamarse presidente del país, por lo que la Comisión Electoral de Zimbabue (ZEC) fechó para el 27 de junio la segunda vuelta de los comicios presidenciales.

A cinco días de la celebración de las elecciones, Tsvangirai retiró su candidatura tras la muerte de más de 200 de sus seguidores, supuestamente a manos de militantes de la ZANU-PF.

Mugabe fue proclamado vencedor de los comicios, pero la presión de la comunidad internacional, que consideraba fraudulentas las elecciones, llevó a que el presidente aceptara negociar con el líder de la oposición la formación de un Gobierno de Unidad.

Tras meses de negociaciones, el líder de la oposición fue nombrado Primer Ministro de Zimbabue el pasado 11 de febrero, y aunque desde entonces se han detectado mejoras en la economía del país, como el abastecimiento de supermercados que hasta ahora estaban prácticamente vacíos, son muchos los problemas a los que se enfrenta el nuevo Gobierno.

Según los analistas políticos del país, aún existen diferencias entre los dos partidos que forman el Gobierno de Unidad.

"Al MDC y a la ZANU-PF les está siendo muy difícil trabajar juntos en el nuevo Gobierno, puesto que las desavenencias entre ambas formaciones todavía existen", declaró hoy a Efe el profesor de ciencias políticas de la Universidad de Zimbabue, John Makunbe.

"Los zimbabuenses esperaban estar en una mejor situación a estas alturas", aseguró Makumbe. "Los ciudadanos querían que el poder pasara de la ZANU-PF al MDC, pero lo que tienen ahora ni siquiera es lo que hubieran escogido como su segunda opción".

Por otra parte, los muertos por cólera siguen aumentando, y siete meses después de que se iniciara el brote, aún se siguen registrando nuevos casos de contagio.

Además, desde la toma de posesión de Tsvangirai la invasión de granjas y de territorios se ha acentuado, por lo que los familiares de al menos 700 familias se han visto desplazadas, según las últimas cifras ofrecidas por la Coalición por la Crisis en Zimbabue (CZC).

Las largas filas que los funcionarios han formado ante los bancos en los últimos días para hacerse con su sueldo mensual de 100 dólares americanos es señal de que la crisis económica no ha mejorado. "Zimbabue se convertirá en la próxima Somalia si el país no recibe ayuda pronto", ha declarado el ministro de Economía, Tendai Biti.