Chacón reunió el domingo a la cúpula ministerial para analizar los "errores" sobre Kosovo

MADRID, 24 (EUROPA PRESS) La ministra de Defensa, Carme Chacón, celebró el pasado domingo en la sede de su Departamento en Madrid desde primera hora de la mañana una reunión de urgencia con los principales altos cargos ministeriales y con el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general del Aire José Julio Rodríguez Fernández, para la analizar la situación creada tras el anuncio de retirada de las tropas españolas en Kosovo y para solventar los "errores" cometidos en la gestión previa y posterior a dicha polémica declaración pública, confirmaron a Europa Press fuentes gubernamentales. Las fuentes consultadas indicaron que el encuentro, encabezado por la titular de Defensa, comenzó ese día a primera hora de la mañana y reunió a los principales altos cargos del Departamento junto al jefe de la cúpula militar, el general José Julio Rodríguez Fernández. La reunión, convocada de urgencia, permitió que el Ministerio de Defensa realizara un exhaustivo análisis de la situación creada tras el anuncio de Chacón en Kosovo, detectara y reconociera los "errores" cometidos durante la gestión previa y posterior a esa declaración y quedara determinado cómo solventar cada uno de los fallos y quién es el encargado de asumir cada una de esas tareas. ERRORES DE INTERLOCUCIÓN Los fallos en la gestión del anuncio de repliegue reconocidos en ese encuentro interno de alto nivel fueron, fundamentalmente, "errores en la interlocución internacional", es decir, fallos a la hora de comunicar previa y posteriormente a los principales países aliados de España y miembros de la OTAN su decisión de abandonar un territorio que se ha declarado unilateralmente independiente y en el que las tropas han permanecido un año desde aquel pronunciamiento soberanista. Entre otras autoridades de alto nivel y de plena confianza profesional y personal de la titular de Defensa, acudió el secretario general de Política de Defensa (SEGENPOL), Luis Manuel Cuesta Civis, su director de Gabinete, Manuel López Blázquez, el director general de Comunicación de la Defensa (DIRCOMDEF), Sergio Sánchez, un oficial de alto rango y otro director general de peso específico en el Departamento. Los altos cargos analizaron área por área los hechos ocurridos tras el anuncio público de la retirada y definieron cómo superar los "errores" en la interlocución con los principales miembros de la Alianza. Cada alto cargo expuso su punto vista sobre la situación y las cuestiones que afectan a su área de responsabilidad y, una vez determinados los temas que tenían que gestionar de inmediato, fueron abandonando la sala para iniciar sus trabajos en la sede del Departamento. Uno de los fallos reconocidos y entonces en vía de resolución fue la comunicación con el Pentágono estadounidense. El hecho de que la comunicación previa al anuncio se hiciera en un periodo muy breve de tiempo para evitar que se difundiera públicamente por otras vías dio lugar, de forma indirecta, a que la ministra de Defensa no consiguiera hablar por teléfono con su homólogo estadounidense, Robert Gates, y que se decidiera que esa gestión la realizara el secretario general de Política de Defensa, quien consiguió, a través de la Embajada estadounidense, la primera respuesta "positiva" de la Secretaría de Estado norteamericana. RESPUESTAS DE ESTADOS UNIDOS En esa primera comunicación previa, siempre según las fuentes gubernamentales consultadas por Europa Press, el Departamento que dirige Hillary Clinton aseguró "comprender" la decisión y transmitió que Estados Unidos considera "secundaria" la misión en el territorio balcánico porque concentra sus esfuerzo en otros escenarios como Afganistán, crucial para la OTAN y para la seguridad internacional. Horas después de esa primera respuesta, el portavoz del Departamento de Estado, Robert Wood, afirmó en cuatro ocasiones en rueda de prensa que la Administración Obama se sentía "profundamente decepcionada" por la retirada española y remarcó que los aliados acordaron en 1999 "entrar y salir juntos" de Kosovo. Esa dura reacción del nuevo Gobierno estadounidense tuvo una importante repercusión en el Ejecutivo español y, especialmente, en el Ministerio de Defensa, consciente de que antes les había expresado una respuesta positiva a la retirada y al anuncio de la misma antes de ser pronunciado por la ministra en Istok. Las fuentes consultadas difieren a la hora de interpretar esa declaración, toda vez que en algunas instancias se considera que esa declaración viene motiva porque Estados Unidos no puede mantenerse públicamente conforme con la "salida" de unos de los países "pequeños" de la Alianza Atlántica porque empeña el papel del líder del organismo internacional. En otros ámbitos, según las fuentes consultadas, se consideran que esa dura respuesta fue producto del fallo de interlocución que supuso no haber transmitido personalmente al ministro de Defensa estadounidense con George W.Bush y con Barack H. Obama, Robert Gates, que España tenía la intención de anunciar su repliegue. Otra equivocación asumida en el encuentro del domingo fue el fallo a la hora de ponerse en contacto con el embajador español ante la OTAN, Carlos Miranda. La ministra de Defensa, Carme Chacón, comunicó previamente al líder político de la Alianza Atlántica, el holandés Jaap de Hoop Scheffer, que anunciaría el repliegue de Kosovo en su primera visita oficial a la misión. El secretario general aliado, que se encontraba en ese momento de regreso de un viaje a Afganistán, recibió la llamada de la ministra y, posteriormente, reclamó explicaciones al representante diplomático español, Carlos Miranda, al que Defensa no consiguió transmitir a tiempo el anuncio y los pormenores y motivos del repliegue para que pudiera trasladarlo a De Hoop Scheffer. La comunicación con el embajador español ante la Alianza no fue posible precisamente porque se encontraba con De Hoop Scheffer en el regreso de la visita a la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad. La OTAN criticó públicamente el anuncio de la retirada española cuando apenas habían transcurrido 60 minutos de que Chacón lo anunciara ante las tropas a las 14.30 horas del pasado 19 de marzo. La Alianza Atlántica explicó, a través de su portavoz oficial, Carme Romero, que el secretario general aliado considera que no se dan las condiciones "políticas y de seguridad" para el repliegue y que esa decisión debería haber sido adoptada "dentro" del organismo multinacional.