Corea del Sur y Japón piden que el Consejo Seguridad actúe contra Pyongyang

  • Singapur, 30 may (EFE).- Corea del Sur y Japón insistieron hoy en que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debe responder con acciones a las ambiciones nucleares de Corea del Norte, después de que efectuara su segundo ensayo atómico esta semana.

Singapur, 30 may (EFE).- Corea del Sur y Japón insistieron hoy en que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debe responder con acciones a las ambiciones nucleares de Corea del Norte, después de que efectuara su segundo ensayo atómico esta semana.

Así lo expresaron los ministros de Defensa de Japón, Yasukazu Hamada, y de Corea del Sur, Lee Sang-hee, en Singapur, donde participan en la conferencia asiática de seguridad.

El titular surcoreano, Lee Sang-hee, dijo que Seúl quiere resolver el problema de manera pacífica pero consideró que la ONU y la comunidad internacional deben tomar "acciones" para que las pruebas norcoreanas no queden impunes.

Lee, quien evitó usar la palabra "sanción", reiteró que su Gobierno trabajará siempre en el marco de las conversaciones a seis bandas junto a China, Estados Unidos, Rusia, Japón y Corea del Norte.

Su colega nipón, Yasukazu Hamada, calificó el último ensayo nuclear del régimen de Pyongyang y los posteriores lanzamientos de misiles de "grave amenaza a la seguridad de toda la comunidad internacional".

Yasukazu expresó su confianza en que el Consejo de Seguridad aprobará pronto sanciones porque el ensayo nuclear incumple la resolución 1718 de ese organismo, que prohíbe cualquier prueba atómica o de misiles en la península coreana.

Los gobiernos japonés y surcoreano ya había pedido la intervención del Consejo de Seguridad el lunes pasada, durante la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del foro Asia-Europa (ASEM) que se celebró en Hanoi.

Por su parte, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, anunció hoy, en la misma conferencia de seguridad, que EEUU responderá si las ambiciones nucleares del régimen norcoreano suponen un riesgo para América o sus socios en Asia, mientras China pidió calma a las partes implicadas.