El crítico año de 2008 ha supuesto un punto de inflexión para las fuerzas de paz internacionales

Nuevas iniciativas de Naciones Unidas pretenden fortalecer la capacidad política de estas misiones en un escenario cambiante

MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

La Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo (FRIDE), advirtió hoy de que la efectividad de las operaciones internacionales de pacificación ha experimentado un progresivo debilitamiento durante los dos últimos años, dada la incapacidad de los países que protegían para llevar a cabo un proceso político "efectivo" que respalde la labor de las fuerzas de paz.

Sin embargo, 2008 parece haber marcado un punto de inflexión, ya que el informe destaca las iniciativas lanzadas por Naciones Unidas para reformar y actualizar las operaciones de paz para que funcionen con más fiabilidad.

"Tras varios años de continua expansión, en 2008 las fuerzas de paz fueron empujadas al borde del abismo", señaló el informe, publicado originalmente elaborado por el Centro de Cooperación Internacional de la Universidad de Nueva York y recogido posteriormente por el grupo español de expertos.

Pero no toda la responsabilidad recae sobre los estados. La organización de las misiones de paz presenta un grave problema: no sabe adaptarse a las nuevas situaciones. Las "misiones actuales han estado marcadamente mal equipadas para enfrentar un escenario cambiante", según el informe. Este escenario está caracterizado, en primer lugar, por la presencia de actores políticos irreductibles y grupos violentos, y en segundo lugar por la carencia casi total de ayuda internacional.

"Las tensas relaciones internacionales están exacerbando diferentes crisis políticas en el Cuerno de África y en Oriente Próximo, las dos principales regiones donde operan las fuerzas de paz globales", indicó el informe.

LAS CRISIS DE 2008

El panorama político durante el año 2008 ha sido muy duro para las fuerzas de paz. "Las crisis de 2008 trajeron a la memoria los fracasos de las fuerzas de mantenimiento de la paz acaecidos durante la mitad de los noventa", apunta el informe, citando los casos más significativos de aquél entonces: Angola, Somalia, Bosnia y Ruanda.

Este año, no obstante, se diferencia en que "los fracasos fueron menos severos en términos humanitarios" y que, por lo menos, "los ecos de mediados de los noventa, y el subsecuente colapso de las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU, han sido escuchados en la salas del Consejo de Seguridad".

A tal efecto, "el secretario general, los miembros permanentes y los rotativos del Consejo de Seguridad y los miembros del C-34 comenzaron un proceso de intensa revisión de las fuerzas de mantenimiento de paz de la ONU".

"Todos los participantes están preocupados por las múltiples realidades derivadas de las operaciones que se ven forzadas a trabajar más allá de sus capacidades, sean éstas en materia de tropas, costes, complejidad, o también por su impacto en el Departamento de Operaciones de Paz (DPKO, por sus siglas en inglés) y en el nuevo Departamento de Apoyo en el Terreno (DFS, por sus siglas en inglés), el cual ya se encuentra bajo fuerte presión debido a las nuevas misiones autorizadas".

"Estas iniciativas complementarán una renovada preocupación en la ONU", prosigue el informe "y también en la UE, acerca de la capacidad de las fuerzas de mantenimiento de la paz para desplegar equipos civiles adecuados para supervisar los aspectos políticos de las misiones o para contribuir en los procesos de reconstrucción estatal".

"Se espera que en el siguiente año se enfaticen las cuestiones civiles, así como los temas relacionados con el perenne desafío que representa articular las fuerzas de mantenimiento de la paz con las estrategias más amplias de construcción de la paz dentro de un conjunto coherente", apunta el texto.

CIFRAS

A lo largo de 2008 el mantenimiento operativo y logístico del alto despliegue de fuerzas de paz, bien de la ONU o de otros organismos, constituyó una dimensión significativa de la actual crisis. La cada vez mayor complejidad de dicho mantenimiento tuvo como consecuencia, según el informe "una sustantiva ralentización de los despliegues de tropas.

Tras experimentar un crecimiento importante durante varios años a un tasa del 15-20 por ciento durante 2008, las fuerzas de paz se expandieron en un 8,7 por ciento, aproximadamente, lo que se traduce en apenas unos 13.000 efectivos adicionales.

En este contexto de crecimiento modesto, destaca el salto del 20 por ciento en los efectivos desplegados por la misión de la OTAN en Afganistán, la ISAF, que pasó de 41.100 efectivos a finales de 2007 a 50.700 en 2008.

"Al culminar 2008, la ISAF era tan grande como la combinación de las tres siguientes mayores en tamaño de las operacionesde paz", apunta el informe.

La OTAN comanda dos quintas partes de las operaciones de paz en su conjunto y la contribución de tropas estadounidenses en Afganistán y Kosovo bajo el mando de esta organización constituyó lamayor aportación durante 2008.

Naciones Unidas sigue siendo el principal proveedor internacional de fuerzas de paz, representando el 50 por ciento del despliegue global -aproximadamente 80.000 efectivos militares, 12.0000 policías y miles de civiles en el terreno. Las fuerzas de la ONU crecieron a un ritmo del 7 por ciento durante 2008.

El despliegue de fuerzas para operar desde el aire continuó siendo un problema durante 2008, particularmente para las fuerzas de la UE en Chad y las dirigidas por Naciones Unidas en Darfur. Las dificultades para robustecer el poder de fuego con helicópteros de ataque pusieron de manifiesto la débil correlación de fuerzas.