El Gobierno de Sri Lanka pide ayuda para 250.000 refugiados tamiles

  • Nueva Delhi, 18 may (EFE).- El secretario de Exteriores de Sri Lanka, Palitha Kohona, dio hoy la bienvenida a cualquier ayuda internacional para los 250.000 tamiles que se encuentran refugiados en campos del Gobierno, víctimas de la guerra en el noreste.

Nueva Delhi, 18 may (EFE).- El secretario de Exteriores de Sri Lanka, Palitha Kohona, dio hoy la bienvenida a cualquier ayuda internacional para los 250.000 tamiles que se encuentran refugiados en campos del Gobierno, víctimas de la guerra en el noreste.

En conversación telefónica, Kohona dijo a Efe no disponer de un calendario relativa a la vuelta de todos esos civiles a sus hogares, que tendrán que ser limpiados de minas y dotados de un sistema de conducción de agua y otras condiciones de habitabilidad.

El Ejército ceilandés proclamó hoy la derrota "militar" de la guerrilla tamil (LTTE) en el noreste tras deshacerse de su cúpula, en lo que supone "la primera vez que un grupo terrorista ha sido completamente aniquilado por un Gobierno democrático", según Kohona.

Entre las principales tareas ahora del Gobierno se encuentra la necesidad de "crear las condiciones políticas para que todos puedan vivir con dignidad", aunque el secretario calificó como "poco realista" el establecimiento de una fecha límite para ello.

"Estamos comprometidos con implantar un sistema que implique una devolución adicional de poder (para los tamiles)", aseguró el secretario.

La guerrilla del LTTE ha luchado desde hace más de 25 años por obtener la independencia de Sri Lanka para la minoría tamil, con mayor presencia en el norte y el este de esta isla del Índico.

El Ejército culminó hoy una ofensiva iniciada hace meses para acabar con la guerrilla, que fue retrocediendo hasta quedar cercada en una pequeña franja costera del noreste del país junto a decenas de miles de civiles (entre 50.000 y 80.000, según la ONU).

A medida que los civiles pasaban a sus manos, el Ejército los fue dejando en campamentos instalados por el Gobierno, en los que está restringido el acceso de las agencias internacionales, sin que los propios moradores puedan salir.

"En realidad son campos de detención administrados por el Ejército. Los civiles no tienen libertad de movimiento", denunció a Efe hace semanas un trabajador humanitario en el país.

Tanto los bombardeos del Ejército como la represión de la guerrilla, que disparaba a los civiles que intentaban escapar, han dejado un sangriento saldo de al menos 6.500 civiles muertos, a falta del recuento de las últimas semanas.

Hoy mismo, el Consejo de la Unión Europea pidió de nuevo el cese de los combates -"la lucha debe terminar ahora"- e instó a llevar a cabo una investigación independiente para determinar si han existido violaciones de la ley internacional y llevar a sus responsables a la justicia.

"Debo puntualizar -dijo Kohona- que nadie sabe cuántos civiles han muerto. Sólo hay denuncias exageradas del LTTE, que los utilizó para salvarse. Y además el Ejército ha actuado en todo momento intentando minimizar las muertes de civiles".

"Era nuestra obligación moral, legal y constitucional rescatar a los 250.000 civiles en manos de los terroristas", concluyó.

La guerrilla tamil colgó hoy un comunicado en el portal afín Tamilnet donde calificó como una "masacre decidida" la última operación del Ejército, que según fuentes militares concluyó con la muerte de la cúpula del grupo.