Los guardias empiezan a entregar las armas tras un motín que puede haber dejado 50 muertos

  • Nueva Delhi, 26 feb (EFE).- Los guardias especiales de fronteras de Bangladesh que se amotinaron este miércoles en su cuartel general de Dacca empezaron hoy a entregar sus armas ante la ministra del Interior, Sahara Khatun, informan los medios bangladeshíes.

El Gobierno de Bangladesh anuncia un acuerdo con los amotinados para poner fin a la crisis

El Gobierno de Bangladesh anuncia un acuerdo con los amotinados para poner fin a la crisis

Nueva Delhi, 26 feb (EFE).- Los guardias especiales de fronteras de Bangladesh que se amotinaron este miércoles en su cuartel general de Dacca empezaron hoy a entregar sus armas ante la ministra del Interior, Sahara Khatun, informan los medios bangladeshíes.

Khatun entró esta madrugada en el cuartel en un nuevo intento de poner fin a un motín en el que, según el viceministro de Justicia, Quamrul Islam, se teme que al menos 50 personas hayan perdido la vida.

La revuelta se desató el miércoles por la mañana tras un tiroteo que tuvo lugar en una reunión entre miembros de los Bangladesh Rifles (BDR), que reclamaban mejoras salariales, y altos mandos del cuerpo, que pertenecen al Ejército.

Durante el día, se escucharon disparos y fuego de armamento pesado dentro del cuartel, que fue rodeado de inmediato por unidades del Ejército mientras en las proximidades cerraban negocios y escuelas y la ciudad se paralizaba poco a poco.

Tras un primer intento negociador de una comitiva enviada al cuartel por el Gobierno, la primera ministra bangladeshí, Sheikh Hasina, recibió a una delegación de los amotinados, a los que prometió una "amnistía" y atender gradualmente sus demandas profesionales.

Pese a que los negociadores del BDR garantizaron que los amotinados, que se calculan en cientos, depondrían su actitud, no lograron al regreso al cuartel convencer a sus compañeros, que volvieron a disparar sus armas y exigieron para rendirse la retirada completa del Ejército.

La titular de Interior emprendió entonces nuevas negociaciones con una delegación del BDR en un hotel de las proximidades, tras las cuales se dirigió al cuartel al frente de una delegación de cinco personas que incluía a Islam y al jefe de la Policía, Noor Mohammad.

La delegación entró en el cuartel en un vehículo blindado propiedad de Hasina, mientras los convoyes del Ejército se retiraban unos cientos de metros de la instalación, según el relato del diario digital "Bdnews24.com".

Un par de horas después, una parte de los rebeldes comenzaron a entregar sus armas ante Khatun, dijo a "Bdnews.com" un alto mando policial que pidió el anonimato.

Distintos medios bangladeshíes difundieron también la versión de un cámara de la televisión nacional desde el interior del cuartel, aunque aún no se han difundido imágenes que la corroboren.

"Me llevaron a la armería. Empezaron a entregar las armas delante de mí y seguían haciéndolo cuando me fui", confirmó la ministra a la prensa al salir del cuartel, hacia las 4.20 horas de la madrugada de hoy (22.20 GMT del miércoles).

"Les he asegurado que no entrarán unidades del Ejército", añadió la ministra, que dijo haberse dirigido a los amotinados como una "madre" en la que podían "confiar".

Khatun logró también que los guardias rebeldes liberaran al manos a 15 familias de oficiales que habían tomado como rehenes y que salieron de la instalación junto a la comitiva gubernamental.

El Gobierno teme que al menos 50 personas hayan muerto en el motín, según declaró Islam al canal privado de televisión ATN Bangla, informó la agencia bangladeshí UNB.

No obstante, cuando salió del cuartel junto a Khatun el viceministro rehusó confirmar este extremo y sólo dijo que no había visto ni muertos ni heridos en su interior, según "Bdnews.com".

La UNB, por su parte, citó informaciones sin confirmar que elevan la cifra de muertos a entre 90 y 109.

La Policía, de momento, ha confirmado tres civiles y dos oficiales muertos así como 40 heridos por los disparos de los amotinados.

Según la UNB, aún se desconoce la suerte del director general del BDR, el general Shakil Ahmed, que según algunas versiones murió al comienzo del motín.

Los Bangladesh Rifles son un cuerpo paramilitar compuesto por casi 70.000 miembros y encargado fundamentalmente de la protección y el control de las fronteras del país.

Los amotinados, que se declararon agraviados por el Ejército, exigieron que éste retire a sus fuerzas completamente de los 46 cuarteles del BDR de todo el país, así como del general de Dacca.