Más de 40 muertos por dos coches bomba en Bagdad

BAGDAD (Reuters) - Al menos 41 personas murieron y 68 resultaron heridas el miércoles cuando dos coches bomba explotaron en un mercado del barrio de Ciudad Sáder en Bagdad, en momentos en que varias familias se congregaban en una popular heladería, informó la policía iraquí.

Un tercer coche bomba fue descubierto y estaba siendo desactivado, dijo la policía.

Los residentes de la zona lanzaron piedras y botellas vacías contra los soldados iraquíes poco después de las explosiones, culpándolos de no recibir suficiente protección

Las explosiones en un área predominantemente chií de Bagdad ocurrieron tras ataques realizados la semana pasada en los que al menos 150 personas perdieron la vida en dos días, provocando el temor de que Irak vuelva a sufrir una nueva oleada de violencia sectaria.

Restos humanos yacían esparcidos alrededor de un coche quemado tras las explosiones, mientras que los heridos eran trasladados al hospital transportados en coches privados, minibuses y la parte trasera de una camioneta. Vehículos de la policía abrían paso a la caravana.

Entre las tiendas cercanas que se incendiaron con una de las explosiones está la popular heladería Aziz al-Kaabi, a la que según residentes acuden muchas familias a última hora de la tarde, momento en que explotaron las bombas.

El segundo coche bomba parecía haber explotado a unos 60 metros de distancia cerca de una zona del mercado que se especializa en aves y mascotas.

TEMOR A NUEVA OLA DE VIOLENCIA

En Ciudad Sáder viven más de dos millones de los habitantes más pobres de Bagdad y es un bastión de apoyo al clérigo chií anti-Estados Unidos Moqtada al Sadr.

Muchas de las víctimas de la semana pasada eran peregrinos chiíes de Irán

La violencia sectaria y la insurgencia desatadas por la invasión liderada por Estados Unidos en 2003 disminuyó el año pasado, pero los rebeldes, incluidos los islamistas suníes de Al Qaeda, continúan perpetrando frecuentes ataques suicidas y haciendo explotar coches bomba.

La serie de poderosas explosiones de la semana pasada en Diyala y en Bagdad provocaron temores a que Irak pueda retroceder a un conflicto más amplio si los combatientes chiíes lanzan una ola de matanzas en represalia contra los suníes.

El Gobierno iraquí ha señalado a Al Qaeda y miembros del partido prohibido Baath, de Sadam Husein, como responsables de los ataques. Dijo que sus fuerzas de seguridad lograron arrestar el jueves pasado al líder del grupo insurgente afiliado a Al Qaeda llamado Estado Islámico de Irak.

El portavoz de Gobierno Ali al Dabagh dijo el martes que el arresto del hombre, Abu Omar al Baghdadi, podría provocar ataques en venganza.

Muchos iraquíes temen que la violencia aumente mientras las fuerzas estadounidenses preparan su retirada de las bases urbanas a fines de junio y antes de las elecciones nacionales programadas para fin de año.