Rusia considera "indignante" y "provocadora" la expulsión de dos diplomáticos rusos por parte de la OTAN

MOSCÚ, 30 (EUROPA PRESS)

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia consideró hoy "indignante" la expulsión por parte de la OTAN de dos miembros de la representación rusa en la Alianza por su presunta implicación en un caso de espionaje y aseguró que ve esta decisión como una "provocación".

"Esta acción indignante es totalmente contraria a las declaraciones de los dirigentes de la OTAN acerca de su intención de normalizar las relaciones con Rusia", dijo el Ministerio en un comunicado en el que añade que Moscú sacará de este hecho "las conclusiones que se imponen" en estas circunstancias.

El Ministerio acusó al servicio de seguridad de la OTAN de intentar expulsar a dos empleados de la misión rusa "bajo un pretexto falaz". A su juicio, "es evidente que esta provocación ha sido organizada por las fuerzas hostiles al refuerzo de la tendencia a la normalización" de las relaciones entre Rusia y la Alianza Atlántica.

En este sentido, Exteriores subrayó que esas "fuerzas hostiles buscan pretextos desesperadamente para poner trabas al desarrollo del diálogo" entre Rusia y la OTAN y entre Rusia y la Unión Europea, que es "mutuamente ventajoso". Con el fin de obstaculizar estos procesos, "cualquier método es bueno", agregó.

El Ministerio concluye el comunicado, recogido por la agencia de noticias rusa RIA Novosti, pidiendo a los aliados que reflexionen sobre las consecuencias de lo ocurrido.

Según el diario británico 'The Financial Times', uno de los diplomáticos expulsados sería el hijo del embajador ruso ante la UE, Vladimir Chijov, y el motivo de la decisión de la OTAN sería el caso de Herman Simm, un alto funcionario estonio condenado el pasado mes de febrero a más de doce años de cárcel por haber entregado más de 2.000 páginas de información secreta al Servicio de Inteligencia Exterior ruso (SVR).

La OTAN emitió las órdenes de expulsión ayer, coincidiendo con la reanudación de las conversaciones oficiales con Rusia a nivel de embajadores, ocho meses después de su suspensión a causa de la guerra entre Rusia y Georgia del pasado mes de agosto.