Amnistía celebra la detención de siete militares acusados de la muerte del esposo de una activista indígena

MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

Amnistía Internacional (AI) ha celebrado la reciente detención de siete militares supuestamente implicados en el asesinato del esposo de una dirigente indígena, perpetrado el pasado mes de diciembre, y ha advertido de la necesidad de investigar a fondo los "homicidios extrajudiciales perpetrados por las fuerzas de seguridad" y de poner fin a "la vulnerabilidad de los pueblos indígenas y de sus dirigentes".

Según las informaciones de prensa, siete militares --dos suboficiales y cinco soldados-- fueron detenidos hace alrededor de una semana por la Policía Judicial por su presunta participación, el 16 de diciembre de 2008, en el asesinato de Edwin Legarda, esposo de Aída Quilcué, dirigente de la organización indígena Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), quien acababa de regresar de Ginebra (Suiza) tras participar en una sesión del Consejo de Derechos Humanos sobre Colombia.

El indígena coconuco José Edwin Legarda fue abatido por disparos del Ejército cuando se dirigía a la ciudad de Popayán, departamento del Cauca, en el suroeste del país, para recoger a su esposa. El incidente se produjo en un retén militar situado en el caserío San Pedro, en el corregimiento Gabriel López, zona rural del municipio de Totoró (Cauca). El asesinato de Legarda fue condenado por la oficina de Naciones Unidas en Colombia, que pidió al Gobierno que aclarara lo ocurrido.

Para justificar la muerte de Legarda, los militares aseguraron que éste se había negado a detener el automóvil en que viajaba después de que se lo ordenaran y se vieron obligados a dispararle. Los dos suboficiales y los cinco soldados, que han sido denunciados por un fiscal de Derechos Humanos, deberán responder por el delito de homicidio.

En un comunicado, Amnistía Internacional ha expresado su "satisfacción" por la noticia y ha advertido de que "es fundamental que haya una investigación criminal minuciosa e independiente para identificar y procesar a los responsables y para descubrir los verdaderos motivos del homicidio".

"El homicidio de Edwin Legarda es un síntoma de los crecientes motivos de preocupación por los homicidios extrajudiciales perpetrados por las fuerzas de seguridad y por la vulnerabilidad de los pueblos indígenas y de sus dirigentes", afirmó el director adjunto del Programa Regional para América de Amnistía Internacional, Marcelo Pollack. "Cualquier investigación sobre el homicidio de Edwin Legarda debe aclarar si el ataque iba dirigido deliberadamente contra el vehículo en el que viajaba y si el objetivo era de hecho Aída Quilcué", agregó.

Aída Quilche es una reconocida activista colombiana que lideró las marchas indígenas celebradas el año anterior para protestar contra la violación de los derechos de los pueblos indígenas por parte de los distintos actores armados. Tras conocer la muerte de su esposo, Quilche denunció que el objetivo del ataque era ella y que los militares dispararon al vehículo porque creían que se encontraba en su interior.