Críticas a Myanmar por el juicio "fabricado" contra Suu Kyi

RANGÚN (Reuters) - La Junta Militar que gobierna Myanmar ha recibido las críticas de Occidente por presentar nuevos cargos "fabricados" contra la ya detenida líder opositora Aung San Suu Kyi, aunque la decisión sólo provocó leves reproches de sus vecinos asiáticos.

Estados Unidos y Reino Unido, los más críticos con los generales que gobiernan la antigua Birmania desde 1962, condenaron el próximo juicio de la premio Nobel de la Paz, a la que se acusa de haber violado los términos de su arresto domiciliario cuando un estadounidense se alojó en su casa varios días.

Varios grupos de derechos humanos han pedido a los vecinos China e India -que tienen fuertes lazos económicos con Myanmar, rica en recursos- y a los 10 miembros de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN, en sus siglas en inglés), que exijan la liberación inmediata de Suu Kyi.

"Las autoridades militares de Birmania se han aprovechado del extraño número de un intruso para arrojar a Aung San Suu Kyi en uno de los casos fabricados más endebles y notorios de Birmania", afirmó Elaine Pearson, subdirectora para Asia de la organización Human Rights Watch.

Está previsto que el juicio comience el lunes. Los cargos presentados el jueves contra la líder opositora derivan de un incidente que implica al ciudadano estadounidense John William Yettaw, al que se acusa de haber cruzado este mes a nado el lago Inya, junto al que vive Suu Kyi, y pasar dos días en su casa.

La muy controlada prensa del país no incluyó mención el viernes a las acusaciones contra la opositora, cuyos seis años de arresto -de los que ha pasado principalmente en su casa- iban a terminar el 27 de mayo.

En ese tiempo se ha visto prácticamente aislada del mundo exterior con la línea telefónica cortada, el correo interceptado y las visitas restringidas.

Además, ha pasado más de 13 de los últimos 19 años bajo alguna clase de arresto, y ahora se enfrenta a hasta cinco años de cárcel si se la condenara por violar la draconiana ley de seguridad estatal.

En Washington, la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, dijo estar profundamente preocupada por los nuevos cargos "sin base" presentados contra Suu Kyi, y señaló que discutiría el caso con China y la ASEAN.

También el primer ministro británico, Gordon Brown, dijo estar "profundamente alterado" por el giro de acontecimientos.

Tailandia, que preside estos meses la ASEAN, uno de los escasos grupos internacionales que admite a Myanmar como miembro, dijo estar "preocupada" e instó al régimen a asegurar que su "proceso político es inclusivo".