El conflicto armado somalí causa miles de muertos y agrava la crisis humanitaria

  • Londres, 28 may (EFE).- El conflicto armado en Somalia causó en el último año miles de civiles muertos y agravó la crisis humanitaria, con millones de personas desplazadas y dependientes de la ayuda alimentaria de emergencia para sobrevivir, mientras la piratería se asentó cerca de la costa del Golfo de Adén.

Londres, 28 may (EFE).- El conflicto armado en Somalia causó en el último año miles de civiles muertos y agravó la crisis humanitaria, con millones de personas desplazadas y dependientes de la ayuda alimentaria de emergencia para sobrevivir, mientras la piratería se asentó cerca de la costa del Golfo de Adén.

Más de 16.000 civiles murieron desde enero de 2007 en la guerra entre las tropas del Gobierno federal y fuerzas etíopes contra las milicias, en especial las de Al Shabab ("La Juventud"), surgidas de los Tribunales Islámicos, se indica en el informe anual de Amnistía Internacional (AI) sobre derechos humanos presentado hoy en Londres.

Los abusos sobre la población como consecuencia del conflicto fueron masivos y generalizados, con detenciones arbitrarias, violaciones y otras formas de tortura, además de ataques contra zonas civiles de carácter indiscriminado y desproporcionado.

Todas las partes vulneraron el derecho internacional humanitario y mientras las tropas etíopes perpetraban abusos contra civiles se registró un aumento significativo de ataques deliberados contra los trabajadores humanitarios y los defensores de derechos humanos por parte de las milicias.

Más de 40 murieron sólo en los primeros nueve meses de 2008, cuando los cooperantes sufrieron la peor oleada de violencia desde principios de la década de los años 90. También fueron asesinados dos periodistas, un colectivo que sufrió actos de intimidación, amenazas y detenciones arbitrarias por todas las partes implicadas.

Los combates obligaron, además, al desplazamiento forzoso de 1,2 millones de personas dentro del país y otros cientos de miles en vecinos como Kenia, Yibuti, Somalilandia y Yemen, aunque centenares de ellos murieron en el Golfo de Adén al tratar de huir de Somalia.

AI calcula que 3,25 millones de personas dependían de la ayuda alimentaria de urgencia para sobrevivir, obstaculizada a menudo por la inseguridad generalizada imperante en el país y afectada por la insuficiencia de contribuciones de los Gobiernos donantes.

La pena de muerte y las ejecuciones extrajudiciales se aplicaron tanto por Al Shabab, como por las autoproclamadas autoridades locales de Kismayo, donde en octubre fue lapidada hasta la muerte una niña de trece años, Aisha, que había sido declarada culpable de adulterio tras denunciar que la habían violado tres hombres. Ninguno de ellos fue procesado.

Las autoridades de Puntlandia anunciaron la pena de muerte para quienes cometieran actos de piratería en la zona.

Aunque no se llevó a cabo ninguna ejecución, más de 40 barcos fueron secuestrados en 2008, al final del cual al menos 15 embarcaciones y cientos de tripulantes seguían en poder de los piratas, que pedían cuantiosos rescates para liberarlos.

Uno de los barcos secuestrados, de nacionalidad ucraniana, transportaba armas pequeñas y 33 tanques blindados. Según AI, todas las partes implicadas en el conflicto somalí, varios países vecinos y otros agentes violaron el embargo de armas impuesto por la ONU.