El conflicto coloca a mujeres colombianas en la peor situación de Latinoamérica

  • Bogotá, 7 mar (EFE).- El conflicto armado sitúa a Colombia como el país latinoamericano donde menos se respetan los derechos de las mujeres porque todas las partes las utilizan "como botín de guerra", denunció hoy el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM).

El conflicto coloca a mujeres colombianas en la peor situación de Latinoamérica

El conflicto coloca a mujeres colombianas en la peor situación de Latinoamérica

Bogotá, 7 mar (EFE).- El conflicto armado sitúa a Colombia como el país latinoamericano donde menos se respetan los derechos de las mujeres porque todas las partes las utilizan "como botín de guerra", denunció hoy el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM).

En una entrevista con Efe, su coordinadora regional, Norma Enríquez, cuya organización ganó el Premio Rey de España de Derechos Humanos en su última edición, dijo que "de todas las historias, la más triste es la de Colombia, porque hasta ahora ha terminado mal".

"El conflicto armado ha hecho que los derechos humanos de las mujeres y el derecho internacional humanitario, en su ámbito de protección a la vida, se hayan visto seriamente afectados", remarcó la colombiana Enríquez.

A su juicio, "todos los actores del conflicto han utilizado a las mujeres, a sus cuerpos, como botín de guerra, absolutamente todos. Los actores armados que se denominan legales y los ilegales".

Y es que "la guerra torna más difícil la posibilidad de exigencia de mujeres por la igualdad en todos los ámbitos", dijo la activista, al remarcar que el conflicto armado "persiste en Colombia", pese a que "el Estado dice que la guerra es inexistente y el Gobierno lo niega".

Esta situación, agregó, "ha creado graves crisis humanitarias" y "las mujeres son las más afectadas por el desplazamiento forzado".

"También sufrimos la captación de hijos e hijas, de jóvenes para la guerra, amenazas, intromisión en la vida civil y el ataque a nuestras organizaciones", aseveró Enríquez.

En este sentido, la coordinadora regional de CLADEM consideró que en Colombia "las organizaciones de mujeres están siendo destruidas" cuando habían logrado superar todas las trabas y comenzaban a ser reconocidas.

"El propio Estado ve a las mujeres organizadas como peligrosas, como informantes (...). Es muy difícil en este país trabajar por algo que en el resto del mundo es tan grato y valorado por las sociedades y los Gobiernos", agregó.

En respuesta al último informe del Alto Comisionado de Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Colombia, Enríquez consideró que supone "un respaldo", porque "es importante que se reconozca lo que está pasando".

Ese informe, difundido el pasado jueves, advierte del reclutamiento forzoso de jóvenes por el Ejército que luego los mata y los presenta como guerrilleros abatidos en combate, así como del resurgimiento de grupos paramilitares y de un agravamiento del desplazamiento interno en Colombia.

A juicio de Enríquez, "el conflicto armado hace más difícil la materialización de los derechos básicos de las mujeres, porque los derechos económicos, sociales y culturales, como la lucha por una vivienda digna y la salud, pasan a ocupar un segundo lugar".

La coordinadora regional de CLADEM resaltó a Uruguay, Argentina y Brasil como países donde se han aprobado leyes muy dignas para penalizar la violencia contra la mujer.

Pero "en países con Gobiernos autoritarios, como Colombia o Centroamérica, los logros obtenidos van para atrás", matizó Enríquez, al poner como ejemplo lo ocurrido en Centroamérica con los derechos sexuales y reproductivos.

Asimismo destacó que otros casos de "retrocesos serios" se plantean con las mujeres indígenas, afrodescendientes y campesinas de una buena parte del continente.

Enríquez viajará a finales de marzo a Madrid, junto a la directora ejecutiva de CLADEM, la peruana Mónica de las Casas, para recoger el Premio Rey de España de Derechos Humanos.

CLADEM es una es una red de más de 200 mujeres y organizaciones que luchan en América Latina y el Caribe por una efectiva defensa de los derechos de las mujeres.