Human Rights Watch pide revisar los casos de cinco detenidos en Guantánamo

  • Washington, 25 mar (EFE).- Human Rights Watch (HRW) pidió hoy al Gobierno de EE.UU. que revise los casos de cinco presuntos "combatientes enemigos" confinados desde hace más de seis años en la base naval de Guantánamo (Cuba).

Human Rights Watch pide revisar los casos de cinco detenidos en Guantánamo

Human Rights Watch pide revisar los casos de cinco detenidos en Guantánamo

Washington, 25 mar (EFE).- Human Rights Watch (HRW) pidió hoy al Gobierno de EE.UU. que revise los casos de cinco presuntos "combatientes enemigos" confinados desde hace más de seis años en la base naval de Guantánamo (Cuba).

La organización dirigió una carta al secretario de Justicia, Eric Holder, en la que indicó que los cinco hombres fueron capturados cuando tenían entre 15 y 17 años de edad.

En un comunicado, HRW agregó que además de revisar sus casos, Estados Unidos debería proporcionarles educación y rehabilitación.

"Estados Unidos ha rehuido de manera permanente sus obligaciones internacionales relativas al tratamiento de los niños bajo detención", señaló Jo Becker, directora para derechos infantiles de HRW.

Becker añadió que el Gobierno del presidente Barack Obama debería dar "primera prioridad" a los cinco casos.

Los detenidos fueron identificados como Mohammed el Gharani, llevado a Guantánamo cuando tenía 15 años; Mohammad Jawad (17), capturado por presunto intento de asesinato; Omar Khadr, un canadiense también acusado de intento de asesinato; Mohammad Khan Tumai (17) al que no se le han presentado cargos, y Abdullah Ahmed Ghazni (17).

El Gobierno de EE.UU. retiró los cargos contra Ghazni hace más de un año, pero éste continúa confinado en el centro de detención, según HRW.

Tras asumir la presidencia Obama anunció el cierre de Guantánamo en el curso de un año y posteriormente el Departamento de Justicia informó que no volvería a calificar como "combatientes enemigos" a los alrededor de 245 reclusos que aún quedan en ese centro de detención.

El término de "combatientes enemigos" fue aplicado por el Gobierno del presidente George W. Bush para referirse a presuntos terroristas capturados principalmente en Irak y Afganistán.