"Johnny Mad Dog" el drama de los niños soldado que muchos dejaron atrás

  • San Sebastián, 26 abr (EFE).- La película "Johnny Mad Dog", de Jean-Stéphane Sauvaire, cuenta la historia de los niños soldado de Liberia, la misma que vivió Edwin Tholley en Sierra Leona y en la que se ha visto reflejado al enfrentarse hoy por primera vez como espectador a esa parte de su vida que ha logrado dejar atrás.

"Johnny Mad Dog" el drama de los niños soldado que muchos dejaron atrás

"Johnny Mad Dog" el drama de los niños soldado que muchos dejaron atrás

San Sebastián, 26 abr (EFE).- La película "Johnny Mad Dog", de Jean-Stéphane Sauvaire, cuenta la historia de los niños soldado de Liberia, la misma que vivió Edwin Tholley en Sierra Leona y en la que se ha visto reflejado al enfrentarse hoy por primera vez como espectador a esa parte de su vida que ha logrado dejar atrás.

Ha sido en San Sebastián, en la cuarta jornada del VII Festival de Cine y Derechos Humanos donde Edwin, uno de los cuatro ex niños soldados que estudian en Almería becados por la ONG Todos Son Inocentes, ha asistido a un pase privado de este filme, tras cuya proyección mañana habrá un coloquio en el que él será uno de los participantes.

"Johnny Mad Dog" entra de lleno en la guerra, en batallas protagonizadas por niños soldados que actúan con una despiadada frialdad y no dudan en apretar el gatillo para sumar una víctima más a su lista de asesinatos.

Este filme de ficción, una coproducción de Francia, Liberia y Bélgica, premiado en Cannes, Deauville (Francia), Moscú y Hamburgo (Alemania), no se detiene sin embargo en el proceso de preparación que, a base de drogas, miedo o amenazas, acaba haciendo de estos niños autómatas con un sistema de valores inhumano.

Sí se muestra su experiencia iniciática, en este caso la de matar a su propio padre a los pocos instantes de ser captado en su aldea por un ejército cuyo objetivo es matar indiscriminadamente con la excusa de hacerlo en defensa del país.

En las imágenes de estos críos se ha visto hoy a Edwin, que como el Johnny "perro rabioso" que da título a la película estuvo al mando de un pelotón de quince chavales, que le obedecían por haber sido ascendido al grado de sargento.

Edwin fue secuestrado cuando tenía 8 años por el Frente Revolucionario Unido de Sierra Leona y estuvo 4 inmerso en ese drama de la guerra hasta que un día reunió a sus compañeros y encabezó una fuga de once niños.

La intervención del misionero Chema Caballero, al frente del centro de reinserción de niños soldado Saint Michael, posibilitó su salida del infierno. Han pasado diez años y ahora en Almería cursa estudios de grado superior, "análisis clínicos", precisa.

Edwin, que tiene en la música y los paseos por la playa sus principales aficiones, se ha sentido hoy "raro" y no demasiado "bien" al ver la película, pero desde luego no culpable de lo que hizo en aquellos momentos; la descarga de la culpa la hizo en el proceso de vuelta a la normalidad.

"En todo ese tiempo no hubo momentos felices. Estábamos todo el día de marcha, combatiendo y sin tiempo a descansar", ha asegurado a un reducido grupo de periodistas el propio Edwin, que ha venido acompañado a la capital guipuzcoana por Miguel Serrano, responsable de Todos Son Inocentes.

Serrano ha explicado que este ex niño soldado vive en Almería desde hace dos años y medio y volverá a Sierra Leona dentro de dieciocho meses, pues la idea de esta ONG es que "quienes estaban destinados a morir sean los encargados de regenerar su país".

"Los ex niños soldados no son juguetes rotos, pero sí un gran problema que hemos fabricado nosotros. Muchos de ellos están ahora en las calles desocupados y si llega algún loco y los capta podrían volver a matar. Y el drama de las niñas soldado, que no importan nada, es mucho mayor, porque además ellas fueron utilizadas como esclavas sexuales, y para muchas la única salida es la prostitución", ha señalado.

Serrano ha destacado que el amor es lo que ayuda a estos adolescentes a mantener alejados los recuerdos de sus peores vivencias, y también "dejarles muy claro que ellos no han sido nada más que instrumentos usados cobardemente para matar".