La Administración Bush permitía la tortura si no había intención de causar dolor severo

Los informes indican que si se actuaba "con la creencia de buena fe" de que no se causaría "sufrimiento", entonces no sería tortura

NUEVA YORK, 17 (EUROPA PRESS)

Las métodos de interrogatorio en los que se utilizaba el 'waterboarding' --simulación de ahogamiento y considerado como tortura por numerosas organizaciones defensoras de los Derechos Humanos--, privación de sueño y palizas no suponían una violación de la ley para la Administración Bush si no tenían intención de causar un dolor severo a los detenidos, según revelan los cuatro memorandos hechos públicos ayer.

"Para violar la ley, un individuo debe tener la intención específica de infligir dolor severo o sufrimiento", explica este informe fechado en agosto de 2002 y enviado por la oficina de Jay Bybee, ex asistente del fiscal general, a John Rizzo, entonces consejero general de la CIA, informa la CNN.

En este documento se indica que "debido a que la intención es un elemento de delito, la ausencia de intención específica invalida el cargo de tortura", por lo que añade que si se actúa "con la creencia de buena fe de que las acciones no causarán sufrimiento, no se ha actuado con intención específica".

Este memorando es sólo uno de la serie de documentos revelados ayer que permiten la utilización de estos métodos de interrogatorio, en los que también se incluyen desnudar a los detenidos, en algunos casos dejándoles sólo con un pañal, y aplicarles una dieta de líquidos.

La opinión de Bybee fue solicitada por la CIA con respecto a diez tácticas de interrogatorio para el caso del supuesto líder de Al Qaeda Abu Zubaydah, informan la CNN y 'The Washington Post'.

En lo que se refiere al 'waterboarding', el memorando especifica que aunque esta práctica "constituye una amenaza de muerte inminente, sin embargo no hay daño mental prolongado", por lo que no supone una violación de la ley.

Además, el documento de Jay Bybee autorizaba a mantener a Zubaydah completamente a oscuras en una celda donde le sea imposible moverse durante no más de dos horas cada vez. Igualmente, permitía que se introdujera en la celda algún insecto inofensivo, ya que el sospechoso "parecía tener miedo a los insectos", pero había que decirle que podría picarle, aunque no causarle gran dolor.

Las autoridades también permitían abofetear al detenido "para provocarle un 'shock', sorpresa o humillación" así como pegarle en el abdomen con la palma de la mano con el objetivo de sacarle del error de que no le pueden tocar.

SUPERVISIÓN DE UN "EXPERTO"

Bybee apunta en su memorando que todos los métodos de interrogatorio que use la CIA deben hacerse bajo supervisión de un experto. Otros documentos internos señalan que el 'waterboarding' puede utilizarse sólo si la CIA tiene informes "de inteligencia creíbles de un inminente ataque terrorista" y si se cree que un detenido cuenta con información que podría prevenir, desbaratar o retrasar un ataque y otros métodos de interrogatorio previos han fracasado.

Otro documento enviado a Rizzo por el viceasistente principal del fiscal general, Steven G. Bradbury, el 10 de mayo de 2005 indica que desnudar a un sospechoso puede ser otra técnica de interrogatorio. "Los detenidos sujetos a la privación del sueño que también han sido desnudados como técnica de interrogatorio serán a veces desnudados llevando sólo un pañal", explica.

El pañal, añade, tiene "objetivos sanitarios y de salud" para el detenido, con lo cual remarca que "no se usa con el propósito de humillarle y no se considera una técnica de interrogatorio". "El estado de la piel del detenido es controlado y los pañales son cambiados cuando se necesite para que el detenido no tenga el pañal sucio", señala.

En otro documento interno de la Administración Bush también se habla de técnicas que se pueden usar como "interrogatorio prototipo". Así, apunta que "algunas de las técnicas utilizadas por la CIA pueden incluir cierto dolor físico, incluidos golpes faciales y abdominales, golpearles contra una pared, posturas estresantes y empaparles de agua". "Sin embargo, ninguna de estas técnicas causarían nada que se aproxime al dolor físico", añade.

El memorando especifica que el 'waterboarding' y otras de estas técnicas fueron utilizadas contra aproximadamente una docena de sospechosos, entre ellos el mencionado Abu Zubaydah; Jalid Sheij Mohamed, el presunto 'cerebro' de los atentados del 11-S y a quien se identifica como 'KSM' en el informe; y Abd al Rahim al Nashiri, otro supuesto miembro de Al Qaeda.

TÉCNICAS "ESCALOFRIANTES"

Después de que se conociera el contenido de todos estos documentos, el senador Patrick Leahy, presidente del Comité de Justicia de la Cámara Alta, opinó que "estos memorandos legales demuestran con alarmante detalle lo que autorizó exactamente la Administración Bush para 'detenidos de alto valor' bajo custodia de Estados Unidos".

A su juicio, "las técnicas son escalofriantes" y no se trata de una "teoría legal abstracta, como han dicho algunos responsables de la Administración Bush", sino que "estos métodos específicos fueron autorizados para ser usados contra personas reales".

Pero a pesar de todo, el Departamento de Justicia anunció ayer que no juzgará a los miembros de la CIA que participaron en estos interrogatorios en los que se utilizaron técnicas consideradas como tortura.

Tanto el presidente, Barack Obama, como el fiscal general, Eric Holder, afirmaron a los miembros de la CIA que no deberán enfrentarse a cargos criminales siempre que recibiesen un asesoramiento legal razonable. "Es el momento de la reflexión, no del castigo", indicó el presidente, que afirmó se trató de un "capítulo oscuro y lleno de dolor" de la historia de Estados Unidos.

Obama, no obstante, citó las "circunstancias excepcionales" que han llevado a la publicación de estos documentos, entre ellas el deseo de confirmar los hechos que se habían sospechado durante muchos tiempo y el prevenir "suposiciones erróneas e inflamatorias" sobre la conducta estadounidense.