Los casos de Fujimori y Al Bachir son "un mensaje a dictadores y criminales de guerra"

  • Bogotá, 27 abr (EFE).- La condena al ex presidente peruano Alberto Fujimori y la orden de arresto al jefe del Estado sudanés, Omar Hasan al Bachir, son "un mensaje ejemplarizante a dictadores y criminales de guerra", según el presidente de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación de Colombia (CNRR), Eduardo Pizarro.

Los casos de Fujimori y Al Bachir son "un mensaje a dictadores y criminales de guerra"

Los casos de Fujimori y Al Bachir son "un mensaje a dictadores y criminales de guerra"

Bogotá, 27 abr (EFE).- La condena al ex presidente peruano Alberto Fujimori y la orden de arresto al jefe del Estado sudanés, Omar Hasan al Bachir, son "un mensaje ejemplarizante a dictadores y criminales de guerra", según el presidente de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación de Colombia (CNRR), Eduardo Pizarro.

En una entrevista con Efe, Pizarro consideró hoy que ambos casos suponen "un llamado de atención a la comunidad internacional sobre ciertas conductas que son inatajables y ejemplarizantes".

"Es un mensaje para futuros dictadores, futuros miembros de Gobiernos que cometan crímenes de lesa humanidad; que la justicia nacional e internacional va a funcionar, esto va a ser un aliciente importante para aconductar a futuros dictadores o criminales de guerra en el mundo", manifestó el presidente de la CNRR.

Pizarro aludió así a la condena de 25 años de cárcel emitida el pasado 7 de abril para Fujimori por delitos de lesa humanidad y a la orden de captura dictada el 4 de marzo por la Corte Penal Internacional, con sede en La Haya, contra Al Bachir por crímenes de guerra cometidos en Darfur.

Mientras Fujimori gobernó Perú entre 1990 y 2000, Al Bachir sigue al frente del Ejecutivo en Sudán.

Para el presidente de la CNRR, "esto refleja los avances logrados a nivel internacional".

Por ello, calificó de "excepcionalmente importantes" ambas decisiones, porque "el mensaje de la justicia penal internacional hoy es que los crímenes de lesa humanidad no son crímenes al ciudadano de un país en particular, sino crímenes que horrorizan a la humanidad entera".

Detalló que en su último encuentro con el juez español Baltasar Garzón, la semana pasada en Madrid, ambos recordaron "el precedente excepcional" que supuso la detención del dictador chileno Augusto Pinochet, ya fallecido, hace más de diez años.

El 16 de octubre de 1998, mientras estaba internado en una clínica de Londres, Pinochet fue detenido por la Policía británica tras una petición de extradición hecha por Garzón, que lo acusó de genocidio y torturas.

Aquella decisión "generó una dinámica que es imparable y creo que los avances a nivel internacional son de enorme significación para juzgar gobernantes de hoy y de mañana, indudablemente", matizó Pizarro.

Pizarro ocupa la presidencia de la CNRR, una comisión mixta formada por el Gobierno y la sociedad civil, desde hace tres años, cuando se creó ese organismo en respuesta a la Ley de Justicia y Paz, con el propósito de dar apoyo a las víctimas del conflicto interno colombiano y recuperar la memoria histórica.

Este académico es hermano del máximo jefe de la guerrilla del M19, Carlos Pizarro, asesinado cuando en 1990 era candidato presidencial y tras haber acordado la paz con el Gobierno.

La particularidad de la CNRR es que es la única en el mundo creada en pleno conflicto, a diferencia de otras comisiones, como la peruana o la ruandesa, que se conformaron una vez despejadas las respectivas crisis humanitarias en esos países, y por ello "tiene grandes retos".

Pizarro será el anfitrión del I Congreso Internacional de Desarme, Desmovilización y Reintegración, que acogerá la semana próxima la ciudad de Cartagena de Indias, en el Caribe colombiano.

Representantes de 25 países acudirán a esta cita, entre ellos el presidente de Guatemala, Álvaro Colom, quien dará cuenta de los pasos dados en su país desde el fin de la guerra civil.

También la presidenta filipina, Gloria Macapagal Arroyo, que explicará la situación en la región de Mindanao, donde los musulmanes luchan contra el Estado desde hace 30 años.

Asimismo, se debatirán los casos de la antigua Yugoslavia, Sri Lanka, Ruanda o el Salvador, entre otros, concluyó Pizarro.