Mancuso revela que cientos de colombianos fueron incinerados en hornos

  • Bogotá, 29 abr (EFE).- El ex máximo jefe paramilitar colombiano Salvatore Mancuso confirmó hoy que a pedido de dirigentes políticos y jefes militares incineraron en hornos cientos de cadáveres cerca de la frontera con Venezuela.

Mancuso revela que cientos de colombianos fueron incinerados en hornos

Mancuso revela que cientos de colombianos fueron incinerados en hornos

Bogotá, 29 abr (EFE).- El ex máximo jefe paramilitar colombiano Salvatore Mancuso confirmó hoy que a pedido de dirigentes políticos y jefes militares incineraron en hornos cientos de cadáveres cerca de la frontera con Venezuela.

El ultraderechista, extraditado a Estados Unidos en 2008, hizo hoy en Washington una declaración judicial trasmitida, en parte, por el canal de televisión colombiano RCN, en la que respondió a preguntas de familiares de las víctimas de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Mancuso señaló que la orden de "desaparecer personas era un favor que (el desaparecido jefe paramilitar) Carlos Castaño les estaba haciendo a las autoridades".

Precisó que la decisión fue posterior a una reunión con militares, políticos y altas personalidades, en la que se acordó hacer un favor a las autoridades y disminuir las estadísticas de víctimas de la violencia paramilitar debido a la cantidad de muertos y masacres que estaba saliendo a la luz del año 2001 al 2003.

Los restos fueron desenterrados después de llevar meses sepultados y llevados a hornos crematorios para hacer desaparecer toda evidencia de los crímenes, dijo Mancuso.

Las primeras versiones de esas desapariciones de las AUC se conocieron en octubre de 2008, cuando el paramilitar Jorge Iván Laverde, alias "El Iguano", afirmó que el primero de esos hornos se construyó en 2001 para desaparecer 98 cuerpos en Norte de Santander.

En 2003 se construyó otro horno en una finca de la región, donde se incineraron 20 cadáveres.

Mancuso fue extraditado a Estados Unidos el 13 de mayo de 2008 junto a 12 paramilitares acusados de incumplir los compromisos acordados en un proceso de paz y continuar con el tráfico de drogas desde la cárcel en Colombia.

En esas negociaciones de paz se desmovilizaron más de 31.000 combatientes de las AUC, de los cuales unos 7.000, según la Organización de Estados Americanos (OEA), han regresado a las armas y más de 1.600 han sido asesinados desde entonces.