Saberí, débil pero animada tras una semana de huelga de hambre, según su abogado

  • Teherán, 27 abr (EFE).- La periodista estadounidense de ascendencia iraní Roxana Saberí, condenada a ocho años de cárcel en Irán acusada de espionaje, se encuentra débil, aunque "animada", tras una semana en huelga de hambre en la cárcel de Evin, confirmó hoy a Efe uno de sus abogados.

Saberí, débil pero animada tras una semana de huelga de hambre, según su abogado

Saberí, débil pero animada tras una semana de huelga de hambre, según su abogado

Teherán, 27 abr (EFE).- La periodista estadounidense de ascendencia iraní Roxana Saberí, condenada a ocho años de cárcel en Irán acusada de espionaje, se encuentra débil, aunque "animada", tras una semana en huelga de hambre en la cárcel de Evin, confirmó hoy a Efe uno de sus abogados.

"Su estado es débil pero está animada. Está decidida a continuar", explicó a Efe el letrado Abdul Fatah Sultani.

La periodista comenzó la huelga de hambre apenas dos días después de conocer su sentencia, y desde entonces sólo acepta ingerir líquidos.

Saberi, que ayer, domingo, cumplió 32 años, fue condenada la semana pasada a ocho años de cárcel por un tribunal revolucionario de Teherán tras un juicio rápido y a puerta cerrada, plagado de contradicciones.

Desde que fuera detenida el pasado 31 de enero, los cargos contra ella han oscilado desde la supuesta compra de una botella de vino -cuyo consumo está penado en Irán- hasta la denuncia por trabajar de forma ilegal al haber expirado su acreditación de prensa.

Finalmente, el pasado día 9, pocos días antes de que se iniciara el juicio, el fiscal segundo Hasan Zare Dehnavi acusó a Saberi de espiar para Estados Unidos.

Nada más conocerse la sentencia, la Defensa anunció que presentaría un recurso de apelación.

Desde entonces, abogados vinculados con la premio Nobel de la Paz iraní Shirin Ebadi han tratado de visitar a Saberí en la prisión, pero hasta la fecha no se les ha permitido el acceso.

"Desgraciadamente, las autoridades de la cárcel me han denegado la entrada pese a llevar una carta del Poder Judicial", dijo a Efe Abdul Fatah Soltani, el abogado encargado de hablar con la reportera.

"No es la primera vez, lo hemos intentado hasta ahora dos o tres veces pero nos lo han impedido. No obstante, seguiremos insistiendo", denunció.

El viernes, el presidente del Tribunal de Teherán, Ali Reza Avaei, reveló que el proceso de apelación estará presidido por "dos o tres jueces", lo que en su opinión "garantizará una sentencia firme y justa"

Según Avaei la medida va en consonancia con la petición del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, y del presidente del Poder Judicial, Mahmud Hashemi Shahroudi, de que se pongan todos los medios para que la reportera pueda defenderse.

Las incertidumbres que rodean el proceso han inclinado a diversas asociaciones de defensa de los derechos humanos y de las libertad de prensa a expresar su temor de que se trate de una causa política vinculada a la nueva fase de las relaciones entre Estados Unidos e Irán.

Saberí, hija de padre iraní y madre japonesa, llegó a Teherán hace seis años y desde entonces trabajó para medios británicos y estadounidenses de prestigio como la cadena BBC o Fox News.

Actualmente, se hallaba en el país al parecer recopilando información para escribir un libro.