Un foro advierte de la criminalización de la protesta social indígena en Latinoamérica y México

  • Berlín, 30 mar (EFE).- La organización Movimiento Internacional contra todas las Formas de Discriminación y Racismo (IMADR) alertó hoy contra la creciente criminalización de la protesta social indígena en Latinoamérica y especialmente en México.

Un foro advierte de la criminalización de la protesta social indígena en Latinoamérica y México

Un foro advierte de la criminalización de la protesta social indígena en Latinoamérica y México

Berlín, 30 mar (EFE).- La organización Movimiento Internacional contra todas las Formas de Discriminación y Racismo (IMADR) alertó hoy contra la creciente criminalización de la protesta social indígena en Latinoamérica y especialmente en México.

El ex enviado especial de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (DDHH) de los pueblos indígenas en México, Rodolfo Stavenhagen, dijo que, aunque algunos gobiernos están promoviendo las libertades de esas minorías, en la práctica no se aplican esas nuevas políticas.

"Los pueblos indígenas tienen una larga historia de discriminación en todos los países latinoamericanos y aún hoy en muchos de ellos son víctimas del racismo, la injusticia, la corrupción y la represión por la violencia", explicó a Efe.

Stavenhagen criticó que los ataques contra los indígenas se ha "generalizado" en países como Colombia y México -donde hace un mes se halló muertos a dos indígenas activistas de los Derechos Humanos-, aunque en otros como Guatemala o Ecuador "la situación tampoco pinta demasiado bien".

"Ya sean más o menos maravillosas las leyes promulgadas, existen unos tremendos vacíos de implementación de esas normas", indicó.

Stavenhagen apuntó, sin embargo, que también se están emitiendo medidas concretas de apoyo contra las reclamaciones de las minorías, como la decisión del Supremo Tribunal Federal de Brasil, que este mes falló a favor de la creación de la reserva conocida como "Raposa Serra do Sol".

La nueva reserva, que ocupa un área de 1,7 millones de hectáreas, está habitada por unas 18.000 personas de las etnias Macuxí, Taurepang, Wapixana, Ingarikó y Patamona.

"Tenemos situaciones buenas y malas aunque parece que las malas son más permanentes que las buenas", sostuvo.

Stavehagen apuntó a la pérdida de la tierra como uno de los principales problemas "de supervivencia" de esas minorías que perdieron sus territorios en zonas costeras y boscosas "a causa de la explotación de las grandes corporaciones" en busca de agua o materias primas.

El foro de IMADR, convocado conjuntamente con el Consejo Central de los Sinti y Roma de Alemania, se celebró en Berlín con el título "Manteniendo los derechos de las minorías: Lecciones y desafíos desde Europa, África, Asia y América".

Los representantes de IMADR abogaron por la aplicación de nuevas medidas de protección contra la etnia gitana en Europa y aludieron a la necesidad de que cada vez más personas de esa minoría formen parte de los órganos políticos, tanto a escala regional como nacional y europea.

IMADR se fundó en Tokio en 1988 y es una entidad consultora del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas.