Unos 2.500 paramilitares desmovilizados han regresado a las armas en Colombia

  • Bogotá, 27 abr (EFE).- En torno a 2.500 paramilitares, el ocho por ciento de los 31.000 desmovilizados durante el proceso de paz, se han "reciclado" en 22 bandas criminales dedicadas al narcotráfico en Colombia, informó hoy el jefe de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR), Eduardo Pizarro.

Bogotá, 27 abr (EFE).- En torno a 2.500 paramilitares, el ocho por ciento de los 31.000 desmovilizados durante el proceso de paz, se han "reciclado" en 22 bandas criminales dedicadas al narcotráfico en Colombia, informó hoy el jefe de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR), Eduardo Pizarro.

En una entrevista con Efe, Pizarro explicó que ningún país en guerra está ajeno a este fenómeno y el caso colombiano se encuentra "por debajo del promedio mundial".

Además de esos 31.000 paramilitares, 17.000 guerrilleros se han desmovilizado en Colombia desde 2003, meses después de que llegara al poder Álvaro Uribe con un plan de estímulos para quienes depusieran las armas y se reintegrasen a la vida civil.

Pizarro recordó que la experiencia muestra que entre el 5 y 15 por ciento de los desmovilizados de todos los conflictos en el mundo se "reciclan en la vida criminal", al agregar que "éste es un fenómeno universal y Colombia no iba a escapar".

Por ello, consideró que el regreso de ex combatientes a las bandas criminales no puede considerarse un fracaso del proceso de paz.

Este será el principal tema de debate del I Congreso Internacional de Desarme, Desmovilización y Reintegración, que acogerá Cartagena de Indias del 4 al 6 de mayo, contando con que la Organización de Estados Americanos (OEA) ha cifrado en más de 7.000 los ex paramilitares que siguen activos en Colombia.

Pizarro explicó hoy que para atajar esa lacra se está evaluando "un modelo diferenciado de incentivos más eficaz" al utilizado hasta ahora.

Y es que, a su juicio, el problema en Colombia vino de los "mandos medios" de esos grupos, ya que los estímulos económicos que les ofrecieron por entregarse eran inferiores a las ganancias que obtenían del narcotráfico.

Un ejemplo fue el recién capturado "Don Mario", alias de Daniel Rendón, un mando medio paramilitar que asumió el control que dejaron sus anteriores jefes y reconstruyó una gran red criminal, matizó Pizarro.

El ex paramilitar se convirtió en el narcotraficante más buscado de Colombia y fue detenido el pasado 16 de abril tras dejar un reguero de más de 3.000 muertos en la zona del Urabá (noroeste).

En cuanto al proceso de extradición de ex jefes paramilitares a Estados Unidos, Pizarro aclaró que ha sido fundamental para que entreguen sus bienes adquiridos con dinero ilícito y aclaren sus crímenes, que amenazaban con quedar en la impunidad.

"Gracias a esas 554 versiones libres (declaraciones judiciales) se han resuelto 6.000 homicidios que permanecían en la total impunidad y se han localizado más de 1.300 fosas comunes. Homicidios que permanecían en la total impunidad", añadió, al advertir que se trata de un caso "único en América Latina".

El presidente de la CNRR explicó que los paramilitares decidieron colaborar desde Estados Unidos y someterse a la Ley de Justicia y Paz, que da beneficios a ex combatientes, para evitar ser juzgados por "el delito de narcotráfico".

En ese caso mencionó al ex jefe paramilitar Diego Murillo, alias "Don Berna", condenado la semana pasada en Nueva York a 23 años de prisión, pero a quien se le podría reducir la pena si colabora con la justicia.

"Se están creando incentivos poderosos para que sigan colaborando", insistió, convencido de que en el caso colombiano la extradición cumplió un papel importante porque esos criminales no estaban colaborando en el país y amenazaban a eventuales testigos.

El académico informó además que Noruega está interesada en participar en la resolución del conflicto colombiano, motivo que le llevó la semana pasada hasta Oslo para discutirlo con el primer ministro de ese país, Jens Stoltenberg.