Ban dice a Sri Lanka que la comunidad internacional no aceptará más violaciones de la ley

  • Naciones Unidas, 11 may (EFE).- El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, advirtió hoy al Gobierno de Sri Lanka y a la guerrilla tamil que la comunidad internacional no aceptará más violaciones de ambas partes de la ley humanitaria y exigió el inmediato cese del uso de armamento pesado en el conflicto.

Ban dice a Sri Lanka que la comunidad internacional no aceptará más violaciones de la ley

Ban dice a Sri Lanka que la comunidad internacional no aceptará más violaciones de la ley

Naciones Unidas, 11 may (EFE).- El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, advirtió hoy al Gobierno de Sri Lanka y a la guerrilla tamil que la comunidad internacional no aceptará más violaciones de ambas partes de la ley humanitaria y exigió el inmediato cese del uso de armamento pesado en el conflicto.

"Una vez más, el secretario general de la ONU exige a ambas partes que cumplan con sus obligaciones bajo la ley humanitaria internacional", señaló en una declaración escrita la portavoz de Ban, Michele Montás.

La declaración del responsable de la ONU se produce después de que durante el fin de semana se intensificaran los combates entre las fuerzas del ejército ceilanés y la guerrilla de los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE), en el norte del país asiático, siendo los civiles sus principales víctimas.

Ban, según su portavoz, "está horrorizado por el asesinato de cientos de civiles durante el fin de semana en Sri Lanka. Miles de ceilaneses han muerto ya en los últimos meses del conflicto y muchos más están en peligro".

Las fuerzas del LTTE resisten en un reducto de unos cuatro kilómetros cuadrados, ubicado en la franja costera del norte del país, y durante los combates del fin de semana se registraron 45 fallecidos, entre ellos 15 niños, y casi 200 heridos, según la página web Tamilnet, afín al LTTE, que cita fuentes hospitalarias.

También han perdido la vida una cincuentena de rebeldes tamiles en esos enfrentamientos, que tuvieron lugar en la zona de Wellamullavaikkal, en donde hay una población civil estimada por las Naciones Unidas en 50.000 personas.

La ONU ha alertado en varias ocasiones del peligro que corren los civiles atrapados en la zona de las hostilidades, pero sus llamamientos, a los que se suman los efectuados por India, Francia, Reino Unido y Japón, no han convencido al Gobierno ceilanés para que haga una "pausa humanitaria" en los combates.

Montás recordó que Ban "ha pedido reiteradamente a las partes que dejen de utilizar armamento pesado, incluyendo morteros, en las zonas de alta concentración de civiles".

Asimismo, reiteró su preocupación por el hecho de que ambas partes siguen utilizando ese tipo de armamento, sin hacer caso a las peticiones de las Naciones Unidas.

"La falta de respeto flagrante que el LTTE muestra sobre la seguridad de los civiles ha hecho que miles de personas se queden atrapadas en ese área", subrayó el responsable de la ONU, que insistió en que "el LTTE debe dejar que los civiles que aún están en la zona en conflicto salgan de allí".

Ban recordó también a las partes que "el mundo sigue de cerca los acontecimientos de Sri Lanka y no aceptará nuevas violaciones de la legislación internacional".

Además, instó al Gobierno de Sri Lanka a explorar "todas las opciones posibles para poner fin al conflicto sin más derramamientos de sangre y a hacer públicos los términos en que puede conseguirlo, y al LTTE a evaluarlos de forma seria y positiva".

Por su parte, el ministro británico de Relaciones Exteriores, David Miliband, señaló que estaba "horrorizado" por la situación en Sri Lanka y "las masivas bajas de civiles, por el baño de sangre que ha habido este fin de semana en el noreste" del país.

"Este es un hecho que requiere de la atención de la comunidad internacional", dijo Miliband, que hoy participa en una reunión sobre la situación humanitaria de Sri Lanka en Naciones Unidas junto al ministro francés de Asuntos Exteriores, Bernard Kouchner, y diferentes organizaciones no gubernamentales.

Miliband subrayó que "el mensaje es bastante simple: las matanzas tienen que parar", al tiempo que pidió "acceso y transparencia" sobre ese conflicto que calificó de "uno sin testigos".

"La falta de acceso para la ONU y sus agencias sigue siendo uno de los grandes motivos de preocupación", apuntó el jefe de la diplomacia británica, que subrayó que "la catástrofe civil que está ocurriendo en el noreste de Sri Lanka habla por sí misma".