Casa Moneda Chile y Banco Central boliviano dan por aclarado extravío cuñas

  • La Paz, 23 abr (EFE).- El director de la Casa de Moneda de Chile, Gregorio Íñiguez, y el presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Gabriel Loza, dieron hoy por aclarado el caso del extravío de cuatro matrices de monedas bolivianas e insistieron en que este hecho no afectó al trabajo de acuñación.

La Paz, 23 abr (EFE).- El director de la Casa de Moneda de Chile, Gregorio Íñiguez, y el presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Gabriel Loza, dieron hoy por aclarado el caso del extravío de cuatro matrices de monedas bolivianas e insistieron en que este hecho no afectó al trabajo de acuñación.

Tras una reunión mantenida este jueves en La Paz, Íniguez y Loza rechazaron "tajantemente" en un comunicado conjunto ante la prensa que se trataran de planchas para hacer dinero y explicaron que "es imposible acuñar monedas fuera del sistema", ya que cada emisión requiere de nuevas herramientas.

El director de la Casa de la Moneda chilena explicó que los cuños se extraviaron en agosto del 2008 y que aparecieron en las mismas dependencias de esa entidad en febrero de 2009 e inmediatamente fueron devueltos al Banco Central de Bolivia.

El ente emisor boliviano había entregado esos cuños a la Casa de la Moneda de Chile en diciembre de 2007 para la elaboración de nuevas matricerías con año de emisión 2008.

Loza constató que las matrices extraviadas fueron devueltas en el plazo que estaba previsto en el contrato y explicó que la Casa de la Moneda le informó del extravío de esas cuñas que actualmente se encuentran en custodia del BCB.

Por su parte, Iñíguez indicó que en cuanto se tuvo conocimiento del caso, se cursó una denuncia en la Fiscalía y paralelamente se abrió un sumario interno en la institución por el que se sancionó a tres funcionarios por la responsabilidad administrativa "en razón de sus cargos y la custodia de las herramientas".

Respecto a la investigación judicial en manos de la Fiscalía, se mostró "plenamente confiado en que la justicia aclarará las razones del extravío".

Iñíguez subrayó que el trabajo de acuñación no fue afectado, ya que las piezas perdidas correspondían a "diseños obsoletos" y correspondían solamente al reverso de la moneda, por lo que sería "imposible" la falsificación de dinero.