EE.UU. y Cuba mantienen reuniones tras la oferta de un nuevo comienzo de Obama

  • Washington, 27 abr (EFE).- EE.UU. admitió hoy que celebra reuniones informales con representantes de Cuba en Washington, una semana después de que el presidente Barack Obama ofreciera "un nuevo comienzo" en las difíciles relaciones entre Washington y La Habana.

Washington, 27 abr (EFE).- EE.UU. admitió hoy que celebra reuniones informales con representantes de Cuba en Washington, una semana después de que el presidente Barack Obama ofreciera "un nuevo comienzo" en las difíciles relaciones entre Washington y La Habana.

La primera reunión tuvo lugar el pasado 13 de abril en el Departamento de Estado, el mismo día en que la Casa Blanca anunció el levantamiento de las restricciones de viajes de cubano-estadounidenses y envíos de remesas a Cuba.

La segunda se celebra hoy entre el secretario de Estado adjunto para Latinoamérica, Thomas Shannon, y el titular de la Sección de Intereses de Cuba, Jorge Bolaños, en un lugar "mutuamente acordado", informó el portavoz del Departamento de Estado, Robert Wood.

De momento, EE.UU. no ha revelado los detalles del primer encuentro, salvo que se produjo con los mismos protagonistas, pero el ex presidente cubano Fidel Castro relató el pasado 14 de abril en el diario oficial Granma, que Bolaños había sido citado el día anterior por Shannon, minutos antes de que la Casa Blanca anunciara el fin de las restricciones a viajes y remesas.

En esta ocasión, el lugar del segundo encuentro se ha mantenido en secreto por el Gobierno de EE.UU., pese a las insistentes preguntas de los periodistas al portavoz en su rueda de prensa diaria. También se desconoce qué parte solicitó la segunda reunión informal.

Washington quiso restar importancia al encuentro e insistió en que EE.UU. ha mantenido "a lo largo de los años un contacto periódico con representantes de la Sección de Intereses de Cuba".

"Estas reuniones se producen periódicamente", enfatizó Wood, quien describió los encuentros como algo rutinario y que ya ocurrió con el anterior Gobierno, no como un indicio de que Washington dé nuevos pasos para mejorar la comunicación con La Habana.

"Ésta es una de varias reuniones que han tenido lugar a lo largo de los años con representantes de la Sección de Intereses de Cuba", reiteró Wood, quien señaló que los encuentros "no siguen ninguna pauta. Pasa cuando vemos que es apropiado".

Estados Unidos no ha preparado una "lista" de temas para la reunión, destacó, por lo que todos los asuntos están sobre la mesa.

Pero el portavoz dijo estar "seguro" de que en el transcurso de la conversación entre Shannon y Bolaños ambos iban a abordar las medidas tomadas por Obama, pero también indicó que EE.UU. tocará "algunos de los temas que nos preocupan".

Las reuniones informales entre el nuevo Gobierno de EE.UU. y La Habana se producen después del reciente gesto de Washington hacia Cuba y de la disposición expresada por el presidente cubano, Raúl Castro, de discutir con la Administración de Obama sobre democracia, libertad y derechos humanos, pero en igualdad de condiciones.

También tienen lugar después de que el presidente estadounidense ofreciera en la V Cumbre de las Américas un "nuevo comienzo" en las relaciones de Estados Unidos con Cuba.

Pese a las señales de buena voluntad de EE.UU. y de la respuesta cubana, que ha sido acogida positivamente por Washington, el Gobierno dejó claro que espera reciprocidad y que la mejora de las relaciones entre ambos países dependerá de las acciones de Cuba.

"Queremos que el Gobierno de Cuba tome acciones recíprocas. Quisiéramos ver liberados a los presos políticos. Hay una gran cantidad de pasos que el Ejecutivo cubano puede dar y que quisiéramos ver", explicó Wood.

El portavoz recalcó que no quiere poner condiciones, pero, insistió, "claramente hay algunos pasos que el Gobierno de Cuba necesita dar con respecto a su propia gente, permitiéndoles disponer de algunas de las libertades de las que se disfruta en otros países en el continente".

El último esfuerzo significativo por parte de EE.UU. para resolver la crisis política con la isla comenzó en 1975 entre enviados del entonces secretario de Estado Henry Kissinger y emisarios del régimen cubano.

Los colaboradores de Kissinger conversaron en secreto con emisarios de Fidel Castro en cafeterías, restaurantes, aeropuertos, hoteles y habitaciones privadas.

En 1977, el entonces presidente Jimmy Carter llegó a ordenar la normalización de relaciones, pero esta iniciativa fracasó tras el envío de Fidel Castro de soldados cubanos a Angola.