El Gobierno ruso cree haber tocado fondo y apuesta por un nuevo modelo económico

  • Moscú, 20 mar (EFE).- El viceprimer ministro ruso, Ígor Shuválov, afirmó hoy que Rusia necesita un nuevo modelo económico, distinto al anterior a la crisis, que estaba basado fundamentalmente en la exportación de materias primas.

El Gobierno ruso cree haber tocado fondo y apuesta por un nuevo modelo económico

El Gobierno ruso cree haber tocado fondo y apuesta por un nuevo modelo económico

Moscú, 20 mar (EFE).- El viceprimer ministro ruso, Ígor Shuválov, afirmó hoy que Rusia necesita un nuevo modelo económico, distinto al anterior a la crisis, que estaba basado fundamentalmente en la exportación de materias primas.

"No esperamos un rápido retorno de los precios del petróleo a los niveles de 2008 y analizamos atentamente las perspectivas de otros productos de exportación. Pero aún así consideramos que tenemos todo lo necesario para una renovación estructural de la economía rusa", dijo Shuválov durante un desayuno con un grupo de periodistas.

De acuerdo a los pronósticos publicados ayer por el Gobierno el precio de crudo Urals para 2009 será de 41 dólares por barril, la caída del PIB en Rusia será de 2,2 por ciento, las inversiones descenderán un 13,8 por ciento y la inflación oscilará de 13 a 14 por ciento.

El viceprimer ministro explicó que las autoridades rusas no previeron la caída de los precios del petróleo, principal fuente de divisas para Rusia.

"Pero sí éramos conscientes de que en los próximos años afrontaríamos una caída de los principales productos de exportación", indicó Shuválov, por lo que los principales objetivos de la reforma económica ya estaban claros.

"Es posible que la caída de los ingresos (de la exportación de hidrocarburos) estimule la renovación estructural", indicó.

Según Shuválov, se trata de un modelo, basado en la innovación y las altas tecnologías, y orientado, ante todo, a la demanda interna.

Ahora, indicó, podría ser el momento adecuado para iniciar la reforma, pues "la primera etapa de la crisis, cuando reinaban el desconcierto, el nerviosismo y los peores pronósticos, ha quedado atrás".

Ahora, sin embargo, "queda aún cierta incertidumbre, pero todos están convencidos de que ya hemos tocado fondo".

El Gobierno confía, añadió, que para fines de año el crecimiento económico puede volver a ser positivo, siempre y cuando no empeore la coyuntura internacional.

Según datos de Rosstat, Servicio Federal de Estadísticas, en febrero pasado la producción industrial en Rusia cayó 13,2 por ciento contra el mismo mes de 2008, pero creció el 6,4 por ciento respecto a enero anterior.

Shuválov recordó que desde el comienzo de la crisis Rusia ha realizado una "devaluación blanda", el presupuesto "el desarrollo del presupuesto no es el peor de los que se pronosticaban y los ingresos permiten afrontar gastos muy importantes".

Estos gastos, indicó, son imprescindibles por cuanto 2009 "será el año más difícil y hay que mantener las ayudas al nivel adecuado".

Aunque aún se pueden esperar situaciones de emergencia, cuando el Estado deberá intervenir en auxilio de empresas con decenas de miles de empleados, también las ayudas masivas han quedado atrás y en muchos casos el Gobierno confía recuperar el dinero para fines de año.

"No tenemos previsto comprar ninguna empresa", aseveró, y explicó que la nacionalización de aquellas compañías que no sean capaces de pagar sus deudas "significaría, de hecho, liberar de gastos a sus dueños".

Al mismo tiempo, agregó que nadie quiere bancarrotas.

"El gobierno, igual que los inversores y los acreedores, quiere recuperar su dinero, y no nuevos activos. Por tanto, lo que sí debemos hacer es ofrecer oportunidades para que las empresas puedan trabajar y ganen el dinero necesario para devolver las deudas", explicó.

En este sentido, dijo, no es justo que los bancos que han recibido ayuda financiera del Estado presionen ahora con dureza a las empresas que sí pueden salir a flote.

"Las condiciones del pago de las deudas deben ser realistas. Lo que necesitamos es la devolución de los créditos, no suicidios", dijo.

Al mismo tiempo, admitió que algunas compañías rusas "se han permitido unas deudas que equivalen a lesiones incompatibles con la vida".

Shuválov dijo que Rusia está abierta a la entrada de inversores extranjeros, o que acreedores extranjeros se queden con activos de empresas rusas.

"Las solicitudes extranjeras de convertir la deuda de empresas rusas en acciones de esas compañías serán examinadas en los plazos más breves y del modo más benévolo", aseveró, y dijo que las autoridades sólo se opondrían en el caso de "5 o 6 consorcios".