El Gobierno y las FARC mantienen un pulso por la presencia de una legisladora en las liberaciones

  • Bogotá, 29 abr (EFE).- El Gobierno colombiano y las FARC mantienen un pulso por la presencia de la senadora Piedad Córdoba en la liberación del militar Pablo Emilio Moncayo, pues el primero no la autoriza, mientras que la guerrilla la considera "indispensable".

El Gobierno y las FARC mantienen un pulso por la presencia de una legisladora en las liberaciones

El Gobierno y las FARC mantienen un pulso por la presencia de una legisladora en las liberaciones

Bogotá, 29 abr (EFE).- El Gobierno colombiano y las FARC mantienen un pulso por la presencia de la senadora Piedad Córdoba en la liberación del militar Pablo Emilio Moncayo, pues el primero no la autoriza, mientras que la guerrilla la considera "indispensable".

En efecto, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) consideraron "indispensable" la presencia de Córdoba, excluida por el Gobierno para recibir al cabo del ejército Pablo Emilio Moncayo.

En un comunicado divulgado por la Agencia de Noticias Nueva Colombia (ANNCOL), los rebeldes consideran "insuficiente" la presencia del Comité de la Cruz Roja Internacional (CICR) y la Iglesia Católica.

La presencia de Córdoba en la puesta en libertad de Moncayo, rehén de esa guerrilla desde hace más de once años, es "garantía de transparencia en los operativos".

Los rebeldes piden, asimismo, que se analice si "los pactos militares" acordados recientemente entre Brasil y Colombia "pudiesen interferir de alguna manera, y si, llegado el caso, fuese necesario, tocar otras puertas".

Desde Brasilia, Lilia Solano, del grupo Colombianos por la Paz (CPP), le pidió "flexibilidad" al presidente colombiano, Álvaro Uribe, y reiteró que la presencia de Córdoba es "fundamental" en la liberación del suboficial y en la entrega de los restos del mayor Ernesto Guevara, muerto en poder de las FARC.

En Bogotá, el Alto Comisionado para la Paz, Frank Pearl, por su parte, aseguró que la exclusión de la senadora opositora de la comisión que recibirá a Moncayo se justifica porque "ahora no cumple con nuestros criterios".

Pearl reiteró la voluntad del Gobierno para permitir la liberación del secuestrado, pero únicamente con la presencia del CICR y la Iglesia Católica.

"Aquí no puede haber un espectáculo como si las FARC le estuvieran haciendo un favor al país (...), ellos tienen la obligación de devolver estas personas sin aprovecharse publicitariamente", precisó.

A la par con el tema de la liberación de Moncayo y desde Río de Janeiro, la senadora Córdoba propuso la creación de una zona neutral en Brasil, para que las FARC y el Gobierno colombiano dialoguen.

Córdoba, que ha recibido a 12 liberados por las FARC en el último año y medio, también dijo que los rebeldes, gracias al cambio de Gobierno en Estados Unidos, quieren incluir a representantes de ese país en posibles negociaciones con el Gobierno colombiano.

La política opositora ratificó la idea de la zona neutral en su visita al Congreso de Brasil en donde confió en que podrá conseguir liberaciones de otros secuestrados en poder de los alzados en armas.

Sin embargo, en Bogotá el Alto Comisionado para la Paz condicionó la posible negociación para un acuerdo humanitario con las FARC en territorio brasileño a "un cese de acciones criminales".

Hace algunas semanas el presidente Uribe le sugirió a las FARC cesar todas las acciones por cuatro meses.

"Cuando eso suceda nosotros evaluaremos el resto, es decir, este tema de si Brasil o no Brasil. El dónde y el cómo se puede pensar y definir cumplida esa condición básica", aclaró este miércoles el comisionado Pearl.

Mientras Córdoba en Brasilia y Pearl en Bogotá exponían sus argumentos, desde Roma Uribe le pidió a su colega venezolano, Hugo Chávez, ayuda para "capturar a los terroristas de las FARC", que mataron a ocho militares colombianos en una región fronteriza.

"Pedimos al señor presidente Chávez y a las autoridades de Venezuela que nos brinden toda la ayuda para capturar a los bandidos" quienes, según aseguró Uribe, se han refugiado "en la hermana República Bolivariana de Venezuela".

Uribe llegó a Roma, procedente de España, para iniciar una visita oficial de un día a Italia, durante la cual se entrevistará con el papa Benedicto XVI y con el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi.