El reto del nuevo jefe de la OEA en Colombia es vigilar a los ex paramilitares

  • Cartagena (Colombia), 5 may (EFE).- Evitar el reclutamiento de desmovilizados en nuevas bandas criminales y dar seguridad a los que han entregado las armas son los retos que afronta el nuevo jefe de la misión de la OEA en Colombia para el diálogo de paz con los paramilitares, Marcelo Álvarez.

El reto del nuevo jefe de la OEA en Colombia es vigilar a los ex paramilitares

El reto del nuevo jefe de la OEA en Colombia es vigilar a los ex paramilitares

Cartagena (Colombia), 5 may (EFE).- Evitar el reclutamiento de desmovilizados en nuevas bandas criminales y dar seguridad a los que han entregado las armas son los retos que afronta el nuevo jefe de la misión de la OEA en Colombia para el diálogo de paz con los paramilitares, Marcelo Álvarez.

En una entrevista con Efe, Álvarez detalló hoy que la cantidad de gente que está reincidiendo es muy difícil de establecer con claridad y no se sabe exactamente el número, porque se desconoce su paradero.

Precisamente, la Alta Consejería para la Reintegración (ACR) está en la tarea de identificar a los desmovilizados cuyo paradero se desconoce y que la misma OEA cifró en su ultimo informe en unos 7.000.

Para evitar que los desmovilizados continúen siendo reclutados por nuevas bandas dedicadas al narcotráfico, Álvarez recomendó al Estado colombiano tener una presencia integral en zonas clave.

La finalidad es "persuadir y disuadir a esos grupos armados y ganarle terreno desde la institucionalidad para que no continúe la afectación de esos territorios", indicó a Efe durante el Congreso de Desarme que se celebra en la ciudad de Cartagena de Indias, en el caribe colombiano.

La Organización de Estados Americanos (OEA) está identificando las áreas más afectadas para trabajar con los organismos estatales en la prevención del reclutamiento de desmovilizados.

Es "una estrategia de corto plazo", agregó, al asegurar que el "desafío es grande".

No obstante, consideró que si se logra una estrategia integral de las instituciones en colaboración con la OEA se puede avanzar en la resolución del problema.

El nuevo jefe de la misión de la OEA en Colombia precisó que se identificaron tres zonas, donde se está dando el mayor retorno de ex paramilitares a las armas

"La zona del Urabá, el Bajo Cauca Antioqueño, Córdoba y el sur de Bolívar (noroeste). Allí hay una confrontación entre el grupo de 'Don Mario', alias de Daniel Rendón, y un grupo llamado Los Paisas", aclaró.

"Don Mario", el narcotraficante más buscado de Colombia, fue capturado a mediados de abril tras dejar un reguero de más de 3.000 muertes en los últimos 18 meses.

Otra zona está en los departamentos de Meta y Vichada (centro-este) y una tercera es el Cauca y Nariño, éste último departamento fronterizo con Ecuador, "donde están operando Los Rastrojos y son las zonas donde hay mayor presencia de estos grupos; donde se están dando mayores fenómenos de violencia", subrayó.

Aclaró que, además, el área del Catatumbo, cerca de la frontera con Venezuela, sigue bajo la mira de la OEA, aunque allí el trabajo ahora es más de acompañar a las víctimas de los paramilitares.

Álvarez reiteró que la OEA respeta la decisión soberana del Gobierno de extraditar a varios de los ex comandantes paramilitares que negociaron la paz con el presidente colombiano, Álvaro Uribe, en 2003.

"Sin embargo, la misión ha sido muy clara en expresar la importancia que tiene que la extradición garantice el respeto a los derechos de la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas", afirmó.

El funcionario argentino recalcó que para la misión de la OEA ésta "es la parte más importante del proceso de paz, es la fase en la que se empieza a trabajar con el sujeto fundamental de un proceso de paz que son las víctimas y las comunidades".

"La desmovilización y el desarme son solo un paso, fundamental y muy importante, pero la etapa más importante la estamos viviendo ahora", apuntó.

El mandato de la OEA vence en febrero de 2010. Mientras tanto Álvarez aguarda la decisión que tomará el Gobierno y el propio organismo al que representa para seguir apoyando el proceso de paz con los paramilitares.

El nuevo jefe de la misión en Colombia cuenta con una experiencia de 10 años en la OEA y ha trabajado en misiones electorales en Nicaragua, Paraguay, Venezuela, Bolivia y Ecuador.

Desde 2004 ha participado en las negociaciones con los paramilitares en Colombia.