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Georgia inició la guerra, pero después de las provocaciones de Rusia

  • Bruselas.- Georgia atacó primero y encendió la mecha de la guerra con Rusia en agosto de 2008, pero después de provocaciones y tensiones fomentadas por Moscú, según un informe presentado hoy por una comisión independiente que ha trabajado por encargo de la Unión Europea.

Rusia, satisfecha con el informe que culpa a Georgia del inicio de la guerra

Rusia, satisfecha con el informe que culpa a Georgia del inicio de la guerra

Bruselas.- Georgia atacó primero y encendió la mecha de la guerra con Rusia en agosto de 2008, pero después de provocaciones y tensiones fomentadas por Moscú, según un informe presentado hoy por una comisión independiente que ha trabajado por encargo de la Unión Europea.

"El bombardeo georgiano la noche del 7 al 8 de agosto a Tskhinvali (Osetia del Sur) por las fuerzas armadas georgianas marcó el inicio de un conflicto a gran escala, aunque fue la culminación de un largo periodo de tensiones, provocaciones e incidentes", concluye la investigación dirigida por la diplomática suiza Heidi Tagliavini.

Tras un año de pesquisas, Tagliavini ha entregado en Bruselas el informe de casi mil páginas a rusos, georgianos, la ONU, la OSCE y la UE, que patrocinó los trabajos.

La conclusión es que la entrada de Georgia en Osetia del Sur no se justifica por el derecho internacional, pero al tiempo "la mayoría de las acciones militares rusas fueron más allá de los límites razonables".

Relata asimismo que "todas las partes en el conflicto cometieron violaciones de los derechos humanos".

En cinco días murieron más de 850 personas y, además de los heridos y los desaparecidos, alrededor de un millón de civiles tuvieron que abandonar sus hogares por una guerra que "no terminó con el conflicto político" sino que "empeoró la situación" en algunos casos.

De este modo, añade, el riesgo de confrontación "sigue siendo serio".

El conflicto, según el informe, se enmarca en la falta de resolución del estatus político tras la caída de la URSS de las regiones pro-rusas de Abjasia y Osetia del Sur, cuya declaración de independencia sólo han reconocida Rusia, Nicaragua y Venezuela.

La guerra estuvo precedida en los meses anteriores por acontecimientos como los vuelos georgianos abatidos por los rusos en primavera de 2008, las tropas ferroviarias que mandó Rusia a Abjasia alegando causas humanitarias en abril de ese año, y las bombas que explotaron tanto del lado abjaso como del georgiano.

Asimismo, el informe se refiere a la política de pasaportes entregados por los rusos a los ciudadanos de Abjasia y Osetia del Sur.

Además, señala que mientras "las relaciones entre Georgia y Rusia se deterioraban, con incidentes y retórica bélica (EEUU) se embarcó en un importante programa de ayuda militar a Georgia, tanto de entrenamiento como de medios, con asistencia financiera".

Con esta ayuda, que EEUU relacionó con la lucha contra los guerrilleros chechenos y con los compromisos de Georgia en Kosovo, Irak y Afganistán, "las fuerzas armadas georgianas doblaron su tamaño".

Por otra parte, contextualiza el conflicto en cambios geopolíticos como la expansión hacia el este de la OTAN, que EEUU trató de llevar hasta Georgia y Ucrania, y los problemas de seguridad energética.

Tanto rusos como georgianos han reaccionado considerando que el informe de casi mil páginas les da la razón.

El embajador ruso ante la UE, Vladimir Chizhov, acogió con satisfacción la investigación ya que, a su juicio, "confirma la principal cuestión, quién empezó la guerra y quién es responsable".

Ante la parte del documento que asegura que "la mayoría de las acciones militares rusas fueron más allá de los límites razonables de la defensa", Chizhov alegó que la respuesta de su país "fue proporcionada", ya que, de haber enviado un número menor de soldados, "se hubiesen alargado las hostilidades".

Los georgianos también se mostraron satisfechos por constatar la responsabilidad de Moscú en el conflicto, y aseguró que el documento no habla en ningún momento de que Georgia desatara la guerra al atacar la región separatista de Osetia del Sur, según el ministro georgiano de Reintegración, Temur Yakobashvili.

El texto señala literalmente en varias ocasiones que el bombardeo georgiano a Tskhinvali encendió la mecha y que no tiene justificación según el derecho internacional.

Pero también subraya que "globalmente el conflicto tiene sus raíces en una profusión de causas" y concluye que "no hay manera de asignar la responsabilidad total a una de las partes.