Holbrooke dice que Pakistán no es un estado fallido

  • Washington, 5 may (EFE).- El representante especial de EE.UU. para Afganistán y Pakistán, Richard Holbrooke, dijo hoy que Pakistán no es un Estado fallido, pero afronta una "enorme prueba" por el avance talibán y una "enorme presión" social, económica y política.

Holbrooke dice que Pakistán no es un estado fallido

Holbrooke dice que Pakistán no es un estado fallido

Washington, 5 may (EFE).- El representante especial de EE.UU. para Afganistán y Pakistán, Richard Holbrooke, dijo hoy que Pakistán no es un Estado fallido, pero afronta una "enorme prueba" por el avance talibán y una "enorme presión" social, económica y política.

Así lo afirmó en su comparecencia ante el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, su primera desde que fue nombrado el 22 de enero para elaborar y supervisar la nueva estrategia del Gobierno para Afganistán y Pakistán.

Holbrooke señaló que Estados Unidos debe ejercer "la mayor presión posible" sobre Islamabad, para que ese país ayude en la lucha "contra los talibanes y sus aliados".

"No podemos tener éxito en Afganistán sin el apoyo y la implicación de Pakistán", agregó.

Holbrooke acudió al Congreso para defender una ley, la HR-1886, que prevé una ayuda no militar a Pakistán que asciende a 1.500 millones de dólares al año durante cinco años.

El representante especial se refirió a Pakistán como un asunto de seguridad nacional para Estados Unidos.

"Pakistán es de tal importancia estratégica y política para EE.UU. que nuestro objetivo debe ser inequívocamente apoyar y ayudar a estabilizar al Gobierno democrático encabezado por su presidente Asif Alí Zardari", señaló.

En sus declaraciones, Holbrooke negó que Pakistán sea un Estado fallido, como algunos comentaristas políticos habían indicado en los últimos días a raíz del avance de los talibanes.

"No creemos que Pakistán sea un Estado fallido. Creemos que es un Estado que está afrontando una enorme prueba por sus enemigos, que también son nuestros enemigos", señaló.

"Simplemente no lo es. Pero es un Estado bajo una enorme presión social, política y económica", agregó.

Holbrooke negó, asimismo, que Estados Unidos se esté distanciando de Zardari en favor del líder de opositora Liga Musulmana-N del ex primer ministro Nawaz Sharif, al asegurar que eso "simplemente no es verdad".

"No nos hemos distanciado del presidente Zardari. Si fuera así, ¿por qué el presidente (Barack) Obama le habría invitado a Washington hoy? ¿Por qué estaríamos aquí hablando de fondos adicionales para su Gobierno?", dijo Holbrooke a los legisladores.

"Tenemos el mayor interés en apoyar a este Gobierno", agregó.

El representante especial para Afganistán y Pakistán se refirió a la reunión trilateral que celebrarán el miércoles el presidente paquistaní y el líder afgano, Hamid Karzai, con el presidente de EE.UU., Barack Obama en la capital estadounidense.

Holbrooke se entrevistó el lunes con Zardari y hoy con miembros de ambos Gobiernos.

El presidente paquistaní también tuvo hoy reuniones con legisladores, principalmente del Comité de Relaciones Exteriores.

Las reuniones formales comenzarán mañana, con una sesión privada entre la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y los dos presidentes con sus respectivas delegaciones, primero por separado y después en el formato trilateral.

Por la tarde, el presidente de EE.UU. recibirá primero a Karzai y después a Zardari, y después los tres mandatarios se entrevistarán en un encuentro trilateral.

Ésa es la primera vez que se produce una cumbre trilateral, ya que el ex presidente George W. Bush, tuvo una cena con el ex presidente paquistaní Pervez Musharraf, y con Karzai, pero ese esfuerzo no resultó en ningún proceso concreto.

Esta reunión de líderes se produce después de un primer encuentro a finales de febrero en el mismo formato con los ministros de Exteriores de Pakistán y Afganistán en el departamento de Estado.

En marzo, EE.UU. anunció su nueva estrategia para Afganistán.

Enviará a Afganistán un contingente adicional de 4.000 soldados que tendrán como misión formar y asesorar a las fuerzas de seguridad de ese país. Además, EE.UU. aumentará su envío de personal civil.

Estas tropas se sumarán a los refuerzos de 17.000 soldados anunciados anteriormente, que tendrán misiones de combate y apoyo.

Al respecto, Holbrooke se mostró convencido de que esas 17.000 tropas adicionales "harán una enorme diferencia".

"Van a un área difícil. Están bien preparadas para ello. Desplazarán a los talibanes mientras estén allí. La prueba real es si pueden transferir esa responsabilidad a las fuerzas de seguridad locales con el tiempo", explicó el representante especial.