Iberoamérica debe trabajar en su nuevo papel en mundo, junto a EEUU y Europa

  • Madrid, 11 may (EFE).- Doscientos años después de la independencia de sus países, "ha llegado la hora" de América Latina, que debe trabajar en su nuevo papel en el mundo y contribuir a la construcción del "triángulo" con Estados Unidos y Europa, según coincidieron hoy en afirmar políticos iberoamericanos y europeos.

Madrid, 11 may (EFE).- Doscientos años después de la independencia de sus países, "ha llegado la hora" de América Latina, que debe trabajar en su nuevo papel en el mundo y contribuir a la construcción del "triángulo" con Estados Unidos y Europa, según coincidieron hoy en afirmar políticos iberoamericanos y europeos.

Éstas fueron algunas de las conclusiones a las que se llegaron en la mesa redonda "Iberoamérica en el mundo", celebrada con motivo del acto institucional que tiene lugar hoy en la Casa de América de Madrid, que abre en España las conmemoraciones de los bicentenarios de las independencias latinoamericanas.

Moderada por el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, en ella participaron el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Jose Miguel Insulza, la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero Waldner, la diputada chilena Isabel Allende y el escritor mexicano Héctor Aguilar.

Todos ellos coincidieron en la importancia de mirar al pasado y aclarar lo que no se ha hecho, para así avanzar en el futuro, y en la buena situación en que se sitúa la región ante la crisis. "Estamos mejor preparados que nunca", aseguró Iglesias.

"Hoy América Latina no ha sido parte del problema, sino parte de la solución", añadió el secretario general iberoamericano.

Moratinos destacó la capacidad y potencialidad de América Latina y la importancia de "trabajar juntos" de cara a esa celebración de los bicentenarios y abogó por la construcción del triángulo formado por Estados Unidos, Europa e Iberoamérica.

"Ha llegado la hora de Iberoamérica, respetando y compartiendo con los anglosajones ese nuevo Occidente", dijo el ministro.

En este mismo sentido habló Enrique Iglesias, quien animó a América Latina y a Europa a trabajar juntas en darse apoyo para enfrentar la crisis -con hincapié en el comercio pero sin caer en el proteccionismo- y también en la modernización económica y social, destacando la educación y la innovación tecnológica.

También, a su juicio, "ha llegado el momento de pensar" en un "espacio del Atlántico norte-sur" formado por Europa, Estados Unidos y América Latina, igual que existe un "espacio del Pacífico".

Moratinos le aseguró al secretario general iberoamericano que la diplomacia española ya trabaja en ello.

José Miguel Insulza destacó que hoy América Latina es una región con "más estabilidad", también en lo político, y, aunque resaltó otros avances como el ascenso de la mujer en la democracia, también citó asuntos pendientes, como la droga y la criminalidad.

Además, se refirió al comercio y aseveró: "Los acuerdos comerciales no pueden seguir esperando para siempre. Hay que cerrarlos".

En este sentido, Ferrero Waldner fijó esos acuerdos como una prioridad para la UE y dijo esperar que el acuerdo con Centroamérica se pueda firmar durante la presidencia de España, fijada en el primer semestre de 2010.

Fue también optimista con el pacto andino, pero lo fue menos con el acuerdo con Mercosur. "De momento muy complicado", dijo.

La comisaria estuvo de acuerdo con Iglesias en que Europa y América Latina pueden trabajar "conjuntamente mucho más" de lo que se ha hecho.

Aunque consideró que la región ha avanzado y se ha modernizado, también puso de relieve otros retos pendientes, como la pobreza, la exclusión social, la inmigración, la droga y el terrorismo, desafíos en los que coincidió con Allende.

La diputada chilena apostó por buscar un desarrollo sostenible y y por hallar un sistema de protección social en los países latinoamericanos que busque la igualdad de género, el respeto a las minorías y que siga ampliando en la región los derechos humanos.

"Se trata de buscar un modelo alternativo y propio para que se escuche nuestro voz en el modelo global", manifestó.