Kiyani insta a las tropas a lanzar ataques precisos para evitar la muerte de civiles

  • Islamabad, 13 may (EFE).- El jefe del Ejército paquistaní, Ashfaq Pervez Kiyani, aseguró hoy que sus tropas tienen la orden de efectuar "ataques de precisión" para "asegurar un daño colateral mínimo" en la operación contra los talibanes en el norte del país, que ya ha causado el éxodo de casi 671.000 civiles.

Islamabad, 13 may (EFE).- El jefe del Ejército paquistaní, Ashfaq Pervez Kiyani, aseguró hoy que sus tropas tienen la orden de efectuar "ataques de precisión" para "asegurar un daño colateral mínimo" en la operación contra los talibanes en el norte del país, que ya ha causado el éxodo de casi 671.000 civiles.

Kiyani observó, no obstante, que las víctimas civiles y el desplazamiento de personas son el resultado "natural" de cualquier ofensiva en áreas pobladas, según un comunicado difundido por el Ejército.

En otra nota oficial, el mando militar informó hoy de la muerte de 11 integristas y cinco soldados en combates acaecidos en las últimas 24 horas en diversas áreas del valle de Swat, así como del hallazgo de cinco cadáveres decapitados en su principal ciudad, Mingora.

También cifró en "docenas" los heridos entre los insurgentes y en 12 entre los efectivos de las fuerzas de seguridad.

Las bajas se suman a los 751 insurgentes y 29 soldados anteriormente fallecidos en el transcurso de la operación, que se desarrolla desde finales de abril en Swat y varios distritos adyacentes, todos ellos pertenecientes a la Provincia de la Frontera del Noroeste (NWFP).

Según el Ejército, el distrito de Buner ya está "volviendo a la normalidad", con la reapertura de comercios y el reinicio de las tareas en los campos de cultivo.

Además, las fuerzas de seguridad consolidaron posiciones en la zona de Peochar, considerada el bastión del máximo líder talibán en Swat, el mulá Fazlullah.

Los talibanes de Swat aprovecharon una tregua en virtud de un acuerdo de paz alcanzado con las autoridades en febrero para avanzar en abril a distritos vecinos como Dir, Shangla y Buner, éste último a sólo cien kilómetros de Islamabad.

El avance talibán suscitó fuerte preocupación en la comunidad internacional y llevó a las fuerzas de seguridad a reiniciar sus operaciones contra la insurgencia y a dar por rota el pasado día 7 la tregua en Swat.

El Ejército instó ayer a la población a abandonar las áreas de conflicto para facilitar el desarrollo de su operación, que ha desplazado ya a casi 671.000 civiles, informó hoy a Efe una fuente de la ONU.

"Desde primeros de mayo hemos registrado a 670.906 desplazados, de los que 79.042 están alojados en los campos que hemos habilitado en diferentes lugares de la NWFP", explicó la portavoz de la Alta Comisaría de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Ariane Rummery.

Las autoridades políticas y militares del país estiman que la cifra real supera el millón de desplazados.

En su comunicado, Kiyani informó de que el Ejército ayudará a gestionar la crisis de los desplazados, ofreciendo raciones de comida para 80.000 adultos al día así como asistencia médica en los campos de acogida.