La OMC pronostica que el comercio mundial se contraerá un 9 por ciento en 2009

  • Montego Bay (Jamaica), 7 may (EFE).- El comercio mundial se contraerá un 9 por ciento este año y el crecimiento económico caerá un 3 por ciento, como efecto de la actual crisis económica, según pronósticos de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Montego Bay (Jamaica), 7 may (EFE).- El comercio mundial se contraerá un 9 por ciento este año y el crecimiento económico caerá un 3 por ciento, como efecto de la actual crisis económica, según pronósticos de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Pascal Lamy, director general de la OMC, mencionó hoy las cifras en la reunión Segunda Revisión Regional sobre la "Ayuda para el Comercio" de Latinoamérica y el Caribe, que se celebra hasta el viernes en Montego Bay, en Jamaica, junto con representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Auspiciado por la OMC, el programa "Ayuda para el Comercio" tiene como objetivo ayudar a los países en desarrollo y de economías más vulnerables a potenciar su capacidad productiva e incrementar sus oportunidades de comercio.

En su disertación, el funcionario expresó su preocupación por el impacto de la crisis económica en Latinoamérica y el Caribe y advirtió contra el uso de medidas proteccionistas.

Entre los impactos mencionó la caída de la "inversión extranjera directa, los ingresos por turismo, el envío de remesas y los precios de las materias primas".

Lamy alertó contra la "amenaza" que supone un "giro hacia el proteccionismo" en época de crisis y el efecto de "represalia" que produce, por lo que es crucial trabajar "para mantener un comercio abierto".

Ante la contracción del comercio mundial y el crecimiento económico debido a la crisis, aplaudió la iniciativa llamada Programa de Facilitación de Financiación al Comercio Exterior del BID, cuya ayuda a América Latina y el Caribe ha pasado de 400 millones de dólares a mil millones.

Insistió en que resulta capital "mantener abierto el comercio y hacer que éste fluya" en la región.

En este contexto, señaló que la "Ayuda para el Comercio" ha impulsado esta actividad en Latinoamérica y el Caribe con un crecimiento constante de su respaldo financiero, que ha crecido un 34 por ciento, pasando de 1.600 millones de dólares en 2002-2005 ha 2.200 millones en 2007.

Reconoció el esfuerzo realizado por Argentina, Brasil, Chile y México en proporcionar "una asistencia técnica extensa en la región" y como los países de Centroamérica han abogado por "una mayor apertura comercial para los productos tropicales" en el mundo.

En cuanto al Caribe, apuntó que esta región ha sido centro de muchas iniciativas e instrumento para que "sean reconocidas" en las negociaciones las "economías más pequeñas y vulnerables".

Pero, en su opinión, la "desigualdad" permanece en la región, tanto entre en la relación de los países como dentro de su territorio.

Citó como ejemplo el "estrecho campo" de productos de exportación y de mercado, un factor que incrementa sus debilidades ante las conmociones externas.

El desafío por consiguiente, señaló, radica en "diversificar las exportaciones y estimular el flujo comercial dentro de la región".

Resumió los retos con que se enfrenta América Latina y el Caribe en dos puntos, mantener un comercio abierto y resistirse al proteccionismo, y resaltó la importancia de asegurar las "promesas" fijadas en la "Ayuda para el Comercio", pese a la actual crisis.

"Es esencial ayudar a los países en desarrollo a construir su capacidad productiva que necesitan para abrir su potencial crecimiento y aprovecharse de sus ventajas".