Morales y Lugo celebran un acuerdo "histórico" que zanja la polémica territorial

  • Buenos Aires, 27 abr (EFE).- Los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y Paraguay, Fernando Lugo, saludaron hoy en Buenos Aires el "histórico" acuerdo sobre límites fronterizos alcanzado con la mediación de Argentina, que zanja definitivamente el conflicto que originó la guerra del Chaco (1932-1935).

Morales y Lugo celebran un acuerdo "histórico" que zanja la polémica territorial

Morales y Lugo celebran un acuerdo "histórico" que zanja la polémica territorial

Buenos Aires, 27 abr (EFE).- Los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y Paraguay, Fernando Lugo, saludaron hoy en Buenos Aires el "histórico" acuerdo sobre límites fronterizos alcanzado con la mediación de Argentina, que zanja definitivamente el conflicto que originó la guerra del Chaco (1932-1935).

"Es un día histórico para Bolivia y Paraguay, un tiempo de amistad y paz, de solidaridad entre los pueblos", dijo Morales en la ceremonia celebrada en la Casa Rosada de la capital argentina, donde la presidenta Cristina Fernández entregó a sus homólogos boliviano y paraguayo el acuerdo final sobre delimitación fronteriza.

El conflicto de límites entre Bolivia y Paraguay se remonta a la guerra del Chaco, que se desarrolló entre 1932 y 1935 y causó la muerte de 100.000 personas.

La guerra entre Paraguay y Bolivia, agregó Morales, no fue provocada por sus pueblos, sino impulsada por las trasnacionales para controlar los recursos naturales.

El mandatario boliviano, que agradeció la mediación de Argentina y felicitó a la comisión encargada de elaborar el acuerdo por su trabajo, abogó por la paz, la integración y la colaboración entre los países de la región.

"Estamos convencidos de que es posible un mundo sin guerras", afirmó Morales, "el intervencionismo, el militarismo no es ninguna solución para nuestros países", insistió.

"Es importante que cada país tenga sus Fuerzas Armadas, como garantía para la soberanía, pero jamás para agresiones", señaló el presidente de Bolivia, quien subrayó que "el Estado boliviano jamás agredirá a ningún país, por una cuestión de principios, de búsqueda de la paz".

También Fernando Lugo definió el acuerdo como un "paso trascendental" para ambos países, reflejo de un espíritu de "pacificación y confraternidad".

El presidente de Paraguay abogó por la integración y se refirió al fuerte potencial energético de los dos países.

"Si este empeño sincero de fronteras abiertas se concreta, si ese potencial puede ser desarrollado por ambos países sin ninguna intervención de soberanía, servirá también para que pueblos hermanos puedan valerse de la misma para utilizarla en su desarrollo integral", apuntó.

Lugo lanzó "vivas a la paz" para que "nunca más en nuestra América las potencias externas nos enfrenten", concluyó.

Cristina Fernández, que actuó como garante del acuerdo, celebró el final de un "enfrentamiento sin sentido" que desató "una guerra que tuvo olor a petróleo, provoco división entre países hermanos, acicateados desde afuera" y que "llevó agua a los molinos que no estaban precisamente en América el Sur".