Netanyahu viaje a EEUU sin propuesta de Estado palestino que ofrecer a Obama

  • Jerusalén, 16 may (EFE).- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, parte de madrugada hacia EEUU con dos asuntos en la cartera -el conflicto con los palestinos e Irán-, pero sin Estado en Gaza y Cisjordania que ofrecer a Barack Obama para pacificar Oriente Medio.

Jerusalén, 16 may (EFE).- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, parte de madrugada hacia EEUU con dos asuntos en la cartera -el conflicto con los palestinos e Irán-, pero sin Estado en Gaza y Cisjordania que ofrecer a Barack Obama para pacificar Oriente Medio.

Pese a la profunda alianza estratégica entre ambos países, Netanyahu tiene ante sí una difícil papeleta por su rechazo a aceptar la fórmula de dos estados, uno israelí y otro palestino, que apoya la comunidad internacional.

Hartos de conversaciones fallidas que no conducen a su independencia, los palestinos se niegan a retomar el diálogo de paz si Netanyahu no acepta antes su derecho a un hogar nacional.

En su encuentro del próximo lunes, el jefe de Gobierno israelí transmitirá a Obama su "propuesta clara" de resolución del conflicto con los palestinos, basada en avanzar en paralelo en tres vías: diplomática, económica y de seguridad, explicaron a Efe fuentes oficiales israelíes.

Netanyahu plantea que los palestinos tengan en el futuro "todos los poderes, salvo aquellos que dañen la seguridad nacional de Israel", pero no un "Estado soberano" que pueda suponer que "los guardianes de la revolución iraní estuviesen al otro lado de nuestra frontera", agregaron las fuentes que pidieron el anonimato.

En la misma línea, el diputado Ofir Akonis, del Likud -la formación que lidera Netanyahu- recalcó hoy en un fórum cultural en Beer Sheva (sur de Israel) que "el establecimiento de un Estado palestino llevaría a un segundo Hamastán", en alusión a la franja de Gaza, gobernada por ese movimiento islamista.

Así, "sin condiciones previas" (es decir, sin exigencia de un Estado como meta del proceso de paz), el jefe de Gobierno derechista está "dispuesto a comenzar un diálogo político" con el presidente palestino y líder de Al-Fatah, Mahmud Abás, en el que Egipto y Jordania -los dos únicos países árabes con tratados de paz con el Estado judío- "jueguen un papel más enérgico".

El propio Netanyahu explicó el jueves a la televisión de su país que "no es por casualidad" que se reuniese con los líderes de ambos países, Hosni Mubarak y el rey Abdalá II, antes de viajar a EEUU, "nuestro mejor amigo".

Su ministro de Defensa, el laborista Ehud Barak, le echó hoy un cable en la televisión al restar importancia al "no" de partida de Netanyahu.

"Los árabes dicen 'dos estados'. No veo razón alguna por la que Netanyahu no podría decir eso al final de un acuerdo... habría dos pueblos viviendo uno al lado del otro en paz y respeto mutuo", dijo quien negociara la paz con Yasir Arafat durante su etapa como primer ministro (1999-2001).

Medios y comentaristas políticos especulan en los últimos días sobre el nivel de presión que EEUU, la principal fuente de ayuda económica y militar de Israel, pondrá en Netanyahu, en contraste con la carta blanca de los mandatos de George W. Bush.

Todo parece girar en torno a la gran obsesión de Israel, el programa nuclear de Irán, que podría ser la carta de negociación.

"Israel considera inaceptable que Irán se convierta en una potencia nuclear. Ése es nuestro mensaje y vamos a buscar una posición común y discutir las acciones necesarias para asegurarnos de que no suceda", apuntaron las fuentes oficiales.

El diario "Haaretz" publicó recientemente un extenso artículo que dibujaba a un Netanyahu convencido de que el programa nuclear de Irán pone en riesgo la supervivencia de Israel y, por tanto, detenerlo a tiempo supone evitar un segundo Holocausto judío.

Ya como jefe de la oposición, el hoy jefe de Gobierno solía comparar la actual actitud de la comunidad internacional con Teherán con la política europea de apaciguamiento ante la Alemania nazi.

Los servicios de inteligencia de Israel creen que Irán tendrá la bomba entre 2009 y 2012, mientras que los estadounidenses retrasan la fecha a 2013, como pronto.

La Casa Blanca teme que Israel pierda la paciencia y se lance a un bombardeo a las instalaciones nucleares iraníes, una opción que el secretario general de la Organización Internacional para la Energía Atómica, Mohamed El Baradei, calificó de "absoluta locura" en una entrevista adelantada hoy por el semanario alemán "Der Spiegel".

Obama ha hecho llegar un mensaje a Netanyahu para pedirle que no le sorprenda con un ataque militar al régimen de los ayatolás, informó ayer el diario "Haaretz".

Varios analistas creen que el dirigente israelí podría aceptar concesiones en el tema palestino a cambio de garantías claras de Washington de que el diálogo con Teherán no se hará a costa de la seguridad del Estado judío.