Sarkozy recalca que "no bajaremos la guardia" frente al terrorismo

  • Madrid, 27 abr (EFE).- El presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, ha recalcado esta noche que la lucha contra el terrorismo se intensificará y ha asegurado que "no bajaremos la guardia" frente a "esa plaga", ya sea ETA o Al Qaeda.

Madrid, 27 abr (EFE).- El presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, ha recalcado esta noche que la lucha contra el terrorismo se intensificará y ha asegurado que "no bajaremos la guardia" frente a "esa plaga", ya sea ETA o Al Qaeda.

Sarkozy, que esta mañana ha llegado a España en su primera visita de Estado a España acompañado de su esposa, Carla Bruni, ha expresado asimismo su apoyo a la presencia de España en el G-20 como "una de las grandes economías del mundo" durante los brindis de la cena que han ofrecido en su honor esta noche en el Palacio Real los Reyes y los Príncipes de Asturias.

El mandatario galo ha recordado que esa lucha contra el terror se aceleró con el Gobierno de José María Aznar y que con José Luis Rodríguez Zapatero se seguirá avanzando porque es "nuestro deber proteger a los ciudadanos, hacer justicia a las víctimas y preservar las democracias que tenemos el honor de representar".

"La República Francesa estará siempre al lado de la democracia española" en esta lucha, porque no se trata de un combate de España, sino de "todas las democracias junto a España" frente al terrorismo, y las democracias "no tienen miedo, no son débiles", ha subrayado el presidente francés.

El jefe de Estado francés ha apostado por que "los Pirineos dejen de ser una barrera" y por reforzar las interconexiones que interesan a ambos, ya que, ha añadido, si "algunos imaginan que la crisis va a detener nuestros proyectos", es precisamente en momentos como estos en que esas "inversiones son más necesarias para reactivar nuestras economías".

Ha subrayado Sarkozy que España y Francia comparten "un mismo destino europeo", que España aporta su compromiso, su dinamismo económico, su idioma con vocación universal -que siete de cada diez jóvenes franceses estudian actualmente- su diversidad regional y su modernidad".

Y es que, según ha explicado el presidente de Francia, el país que hoy le acoge enriquece a Europa con su apertura hacia América Latina y con su implicación en el Mediterráneo y ha asegurado que "España tiene fe en Europa y Europa tiene fe en España".

Sarkozy ha señalado el enorme interés que los franceses tienen por España desde la Movida madrileña y que los españoles no ignoran nada de lo que ocurre en París. Una atracción, ha explicado, que ha contribuido al acercamiento entre los dos países "incluso en los momentos más difíciles de la historia común".

En ese sentido, ha indicado que en las celebraciones del Bicentenario de 1808, inicio de la Guerra de la Independencia contra las tropas de Napoleón, se "desarrollaron en toda España con un espíritu de amistad y de fraternidad notable, al que rindo homenaje".

Ha agradecido el apoyo de España a la presidencia francesa de la Unión Europea del pasado semestre porque "fue uno de los más valiosos" y ha asegurado que respaldará a España cuando ella ocupe ese puesto a partir del próximo uno de enero, "ya que compartimos la misma visión de una Europa ambiciosa y comprometida" que hace frente a la crisis y a los grandes retos del siglo XXI.

Sarkozy no ha escatimado en su discurso elogios a la figura del Rey, porque "encarna el formidable éxito de la Transición", de la España que pasó de la dictadura a la Democracia, la Libertad y los Derechos Humanos", de esa España que supo reinventarse para superar las divisiones del pasado.

Según sus palabras, sin la valiente intervención del Rey "todo podría haberse perdido aquel 23 de febrero de 1981", y "gracias a usted, todo ha sido posible para esta gran Nación española que, bajo su reinado, ha recobrado la fe en sí misma, su dinamismo creativo, su vocación en Europa y más allá".

Para terminar, Sarkozy ha rememorado que como ministro del Interior aprendió a conocer a los españoles luchando juntos contra el terrorismo de ETA y ha subrayado que desea que dos grandes naciones como España y Francia, que tanto han aportado a Europa y el Mundo, unan sus fuerzas en los combates del mañana.