Sarkozy "toma" el Congreso... y Carla Bruni también

  • Madrid, 28 abr (EFE).- El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, "ha tomado" hoy el Congreso, donde su larga intervención ha sido seguida con bastante entusiasmo por senadores y diputados, quienes tampoco han podido evitar no perder de vista la presencia silenciosa de su esposa, Carla Bruni, que ocupaba la tribuna de invitados.

Sarkozy "toma" el Congreso... y Carla Bruni también

Sarkozy "toma" el Congreso... y Carla Bruni también

Madrid, 28 abr (EFE).- El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, "ha tomado" hoy el Congreso, donde su larga intervención ha sido seguida con bastante entusiasmo por senadores y diputados, quienes tampoco han podido evitar no perder de vista la presencia silenciosa de su esposa, Carla Bruni, que ocupaba la tribuna de invitados.

La Cámara Baja ha acogido con gran expectación la visita de Sarkozy, que ha sido recibido en el patio por José Luis Rodríguez Zapatero y los presidentes del Congreso y del Senado, José Bono y Javier Rojo, con quienes ha intercambiado sonrisas y comentarios muy distendidos antes de que los himnos francés y español marcaran el comienzo de la ceremonia.

Paralelamente, en el hemiciclo, los miembros del Gobierno han empezado a ocupar sus escaños y el primero que lo ha hecho ha sido el responsable de Fomento, José Blanco. No han estado todos porque, por diferentes motivos, han faltado a la cita los ministros de Industria, Sanidad, Educación, Cultura e Igualdad.

Diputados y senadores, entre los que no ha faltado el veterano Manuel Fraga, también iban ocupando sus asientos, mientras que fuera Sarkozy y sus anfitriones saludaban a los miembros de las dos Mesas y a los portavoces de ambas Cámaras. Y de Carla Bruni, hasta ese momento, ni rastro.

Empezaba a cundir cierta decepción ante los rumores de que al final no venía, pero la ex modelo italiana llegó, se sentó en un sillón de la tribuna, completamente sola, y diez minutos después desapareció.

Eso sí, han sido minutos suficientes para que la veintena de fotógrafos que había en el hemiciclo dispararan sin tregua sus cámaras y no se pudiera escapar ni un sólo detalle de la primera dama francesa, incluido su ajustado traje de chaqueta negro, que llevaba con una elegante camisa blanca.

Se la volvió a ver acompañando a su esposo en el Salón de Pasos Perdidos, como debía haber sido desde el principio, pero que por alguna confusión no ocurrió de esa manera.

Después de los saludos, Sarkozy se ha dirigido a la tribuna presidencial del plenario, y su esposa ha vuelto a ocupar el mismo lugar, justo enfrente de él, lo que les ha permitido dedicarse algún gesto de complicidad antes de que José Bono iniciara su discurso, de esos a los que acostumbran.

Un discurso, que, de acuerdo con algunos parlamentarios de ERC, ha levantado algo de malestar entre algunos diputados y senadores que tenían alrededor cuando hizo referencia al reinado de Felipe V por lo que, según ha dicho Bono, tuvo de "modernización para unos y aplastamiento de libertad" para otros.

Las palabras de Sarkozy -rara vez leídas- han generado unos cuantos aplausos y más de una sonrisa, y lo que también ha sorprendido ha sido el alto nivel de francés que deben tener los miembros del Gobierno porque únicamente Beatriz Corredor, ministra de Vivienda, ha tenido que hacer uso de la conexión de traducción simultánea.

Sarkozy desconoce el idioma castellano, pero lo ha disimulado muy bien con un pequeño "pinganillo" que se ha traído él de casa, y que apenas se dejaba ver en su oreja.

Como es habitual en este tipo de visitas ha habido también un intercambio de regalos y si Sarkozy ha obsequiado a los presidentes del Congreso y del Senado con una placa con la imagen del palacio del Elíseo, éste ha recibido de Bono la medalla del Congreso y un facsímil de la Constitución en edición de lujo, y de Rojo la medalla del Senado y un atlas.

La segunda jornada del primer viaje oficial de Sarkozy a España y el primero de un presidente francés en diez años -el último fue de Jacques Chirac en 1999- prosigue en Moncloa, donde tiene lugar la cumbre bilateral.

Carla Bruni se ha dirigido al Museo Reina Sofía, que visita junto a la Reina, y después almorzará de forma privada con la esposa del presidente del Gobierno, Sonsoles Espinosa.