Un total de 22 países de la UE permanecen en la Conferencia contra el Racismo de la ONU

  • Bruselas, 21 abr (EFE).- Un total de 22 de los 27 países de la Unión Europea -todos menos Holanda, Italia, Polonia, Alemania y la República Checa- permanecerán en la Conferencia contra el Racismo de la ONU y están dispuestos a suscribir la declaración oficial final.

Un total de 22 países de la UE permanecen en la Conferencia contra el Racismo de la ONU

Un total de 22 países de la UE permanecen en la Conferencia contra el Racismo de la ONU

Bruselas, 21 abr (EFE).- Un total de 22 de los 27 países de la Unión Europea -todos menos Holanda, Italia, Polonia, Alemania y la República Checa- permanecerán en la Conferencia contra el Racismo de la ONU y están dispuestos a suscribir la declaración oficial final.

"No obstante, esperamos que la Conferencia pueda desarrollarse en un ambiente de respeto mutuo y dignidad", aseguran a través de un comunicado difundido por la presidencia de turno checa.

La UE en su conjunto rechaza "en los términos más severos" el discurso en el que ayer el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, acusó a Israel de ser un estado racista, lo que provocó el plante de los representantes de los 23 países comunitarios presentes.

Después la República Checa anunció que se retiraba definitivamente del foro que se celebra en Ginebra.

Los países que siguen adelante aseguraron hoy que no tienen ninguna "dificultad importante" respecto al fondo del borrador la declaración oficial que debe ser aprobada el viernes, por lo que están dispuestos a suscribirla.

El documento borrador no hace referencia a Israel, ni tampoco a los territorios palestinos ocupados, pero sí hace mención al Holocausto y a la necesidad de no olvidarlo.

Asimismo, no alude al concepto de "difamación de religiones" que algunos países musulmanes defendían y que los occidentales rechazaron por temor de que pudiera coartar la libertad de expresión.

Las naciones europeas ausentes, junto a EEUU, Israel, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, consideraban que la Conferencia podía convertirse en un foro antisemita.