El poblado de El Cañaveral, en Madrid, está casi desmantelado después de 21 años de marginación

  • Madrid, 1 abr (EFE).- Operarios de la Comunidad han derribado hoy 9 chabolas del poblado chabolista de El Cañaveral, que sumadas a las 6 que deberá eliminar el Ayuntamiento porque son de su competencia, ponen fin a 21 años de historia de este asentamiento marginal, en el que aún vivían 79 familias gitanas que han sido realojadas.

Madrid, 1 abr (EFE).- Operarios de la Comunidad han derribado hoy 9 chabolas del poblado chabolista de El Cañaveral, que sumadas a las 6 que deberá eliminar el Ayuntamiento porque son de su competencia, ponen fin a 21 años de historia de este asentamiento marginal, en el que aún vivían 79 familias gitanas que han sido realojadas.

La Comunidad de Madrid ha derribado esta mañana estas nueve chabolas de esta zona del sureste de la región, de acuerdo con el convenio suscrito entre la presidenta regional, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, el pasado mes de octubre.

El objetivo de ese acuerdo era acabar con el poblado de El Cañaveral, cuyos inquilinos -personas de etnia gitana dedicados a la compra-venta de chatarra- eran chabolistas e inquilinos de viviendas que creó en 1988 el antiguo Consorcio de Población Marginada.

El convenio obligaba a la Comunidad a derribar las chabolas y a que el Instituto de Realojamiento e Integración Social (IRIS) realojara a sus inquilinos, mientras que el Ayuntamiento asumía la misma función respecto a las antiguas viviendas del Consorcio.

La labor de los cinco trabajadores sociales del IRIS en El Cañaveral ha sido adaptar la transición de la población chabolista a las nuevas viviendas, para lo cual se les han inculcado hábitos educativos e higiénico-sanitarios, entre otros.

El realojo de estas familias se ha llevado a cabo en pisos que se les arriendan durante 5 años y por los que pagan una renta mensual que oscila entre los 60 y los 200 euros, según han explicado fuentes de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio.

No todos los inquilinos de El Cañaveral han podido o querido acogerse al realojo, pues ha habido 157 familias que han aceptado esta fórmula, en tanto que otras 23 ni siquiera la han solicitado.

En los últimos cuatro meses, 292 chabolistas -134 de ellas niños- han sido realojadas en 11 distritos y 26 poblaciones madrileñas.

La consejera de Vivienda, Ana Isabel Mariño, ha estado hoy presente en la demolición y ha explicado que el objetivo es que las familias que vivían en ese lugar se acomoden "a la forma de vida del Madrid del siglo XXI, que se sientan ciudadanos españoles y europeos".

Ha recordado, no obstante, que existen unos requisitos legales para que el realojamiento no de lugar a un "efecto llamada" en la región.

Según ha apuntado la delegada de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento, Pilar Martínez, queda aún pendiente la demolición de otras seis infraviviendas de El Cañaveral, que aún no han podido ser derribadas por trámites judiciales.

En un futuro, los 26.000 metros cuadrados que ocupa este poblado alojarán nuevas viviendas de construcción, de acuerdo con el plan de desarrollo de Los Alhijones.

Al desalojo completo de esta zona le seguirán el desmantelamiento de los poblados de Santa Catalina, Las Mimbreras y El Ventorro, que también están incluidos en el programa diseñado por la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid para erradicar el chabolismo, al que se han destinado 110 millones de euros.

El portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento, David Lucas, ha aprobado el desalojo del Cañaveral, pero ha puntualizado que Madrid, al tener el mayor número de núcleos chabolistas de la Unión Europea, debería "actuar con más celeridad".

Lucas ha instado al Gobierno regional y al municipal a que aborden "el gran problema de la Cañada Real, donde hay personas que malviven a pocos kilómetros de la Puerta del Sol", una zona para la que está previsto elaborar una ley, según ha adelantado hoy la delegada de Urbanismo.