Revilla, partidario de extrapolar el Plan de Acción del Valle del Nansa de la Fundación Botín a otras zonas

El presidente cántabro cree que el despoblamiento rural sería "atroz" para el patrimonio cultural de la región

SANTANDER, 14 (EUROPA PRESS)

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, se mostró hoy partidario de extrapolar el Plan de Acción para el Valle del Nansa diseñado por la Fundación Botín, un proyecto que marca las pautas a seguir para conservar la comarca del Nansa e impulsar su desarrollo económico y cultural, además de evidenciar "lo que no debiera haberse hecho".

Así lo afirmó el jefe del Ejecutivo con motivo de la presentación de esta iniciativa al Consejo de Gobierno, presentación que corrió a cargo del presidente de la Fundación, Emilio Botín.

En el acto, celebrado en la sede del Ejecutivo, en Peña Herbosa, Revilla apostó también por acabar con el dualismo pueblo-ciudad y con el despoblamiento de las zonas rurales, ya que traería consecuencias "atroces" para el futuro de los paisajes, el patrimonio y la cultura de la Comunidad Autónoma. Este planteamiento está, según explicó, en "coherencia absoluta" con los fines del Plan de Acción para el Valle del Nansa.

Asimismo y además de expresar su apoyo a este proyecto, elogió a Emilio Botín por el "amor apasionado" y el "cariño" que demuestra hacia Cantabria, con numerosas actividades y aportaciones filantrópicas. "Es un lujo para esta tierra", apostilló.

La vicepresidenta, Dolores Gorostiaga, recordó, por su parte, que las distintas consejerías del Ejecutivo regional llevan años colaborando con este "gran trabajo", que constituye un "sistema metodológico nuevo" a la hora de abordar el desarrollo rural. También destacó su base científica y la visión integral que hace del patrimonio, la cultura y las posibilidades económicas y de futuro de todo el Valle del Nansa.

Para Gorostiaga, este Valle es "de los que mejor ha conservado su paisaje, costumbres y patrimonio", lo que supone por sí mismo una "base importante para empezar a trabajar".

Además, agradeció a la Fundación y su presidente que hayan compartido con el Gobierno de Cantabria y los ayuntamientos de la zona esta iniciativa que se convertirá, a su juicio, en un "modelo de futuro para España y Europa".

Por su parte, Emilio Botín subrayó la colaboración del Gobierno con este Plan de Acción y mostró su convencimiento de que, "al igual que hace otras cosas muy bien", la ejecución de este proyecto será todo un éxito.

Botín opinó que su desarrollo será "muy bueno" para el Valle del Nansa y ha asegurado que la Fundación seguirá trabajando en la misma línea para desarrollar nuevos proyectos beneficiosos para Cantabria.

En representación de la Fundación, también asistieron su director, Rafael Benjumea, y el director del Programa Patrimonio y Territorio, José María Ballester.

En la reunión, se acordó la creación de una Comisión para el seguimiento de este Plan, en la que participarán representantes de todas las consejerías y municipios afectados, y se reunirá con una frecuencia bimensual. Asimismo y una vez al año, Miguel Ángel Revilla y Emilio Botín harán lo propio para analizar el avance del mismo.

CARACTERÍSTICAS

El Plan de Acción para el Valle del Nansa tiene como principal objetivo promover el desarrollo sostenible de este espacio rural, mediante la potenciación de sus recursos naturales, paisajísticos, económicos y culturales.

El documento abarca a seis de los municipios del Valle (Polaciones, Tudanca, Lamasón, Rionansa, Herrerías y Peñarrubia) y ha sido elaborado a partir de un análisis en profundidad de este territorio y su correspondiente diagnóstico, con la colaboración del Gobierno y de los distintos municipios. En total, cerca de 70 especialistas han trabajado en su redacción, con un protagonismo especial para los Departamentos de Geografía de las Universidades de Cantabria, Autónoma y Carlos III de Madrid.

Se caracteriza por su carácter transversal y se articula en cuatro grandes ejes: salvaguarda, mejora y gestión del patrimonio territorial y paisajístico; innovación y búsqueda de alternativas a las actividades productivas; apoyo al tejido social, e implicación social y gobernanza del territorio.

En él se pone un acento especial en los aspectos relativos a la planificación territorial, la identificación y caracterización del paisaje, el patrimonio material e inmaterial, y la potenciación de sus recursos económicos y ganaderos.