Ortega reafirma que los resultados de las elecciones municipales "no se negocian"

  • Managua, 8 mar (EFE).- El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, reafirmó que los resultados de las cuestionadas elecciones municipales celebradas en noviembre pasado, por la que la comunidad internacional ha congelado su cooperación al país, "no se negocian".

Ortega reafirma que los resultados de las elecciones municipales "no se negocian"

Ortega reafirma que los resultados de las elecciones municipales "no se negocian"

Managua, 8 mar (EFE).- El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, reafirmó que los resultados de las cuestionadas elecciones municipales celebradas en noviembre pasado, por la que la comunidad internacional ha congelado su cooperación al país, "no se negocian".

"Los resultados electorales de noviembre pasado no se negocian", sostuvo Ortega en un discurso ofrecido anoche en el municipio de Matagalpa (norte), publica hoy el portal gubernamental El Pueblo Presidente.

El líder sandinista indicó que su Gobierno jamás negociará "la dignidad del país ni los resultados de los comicios municipales del pasado 9 de noviembre" y, en cambio, dijo que exigirá "respeto a la institucionalidad" de Nicaragua.

Además, señaló que ningún funcionario del Gobierno busca "de rodillas" cómo destrabar la cooperación internacional, suspendida por Estados Unidos y la Unión Europea (UE), tras las cuestionadas elecciones municipales calificadas como "fraudulentas" por la oposición.

"Debe estar claro, para todo el pueblo de Nicaragua, que ningún funcionario del Gobierno puede intentar siquiera ir de rodillas ante los cooperantes para destrabar la cooperación para Nicaragua", anotó el mandatario.

"Los funcionarios del Gobierno tienen que promover el diálogo con todos aquellos que estén dispuestos a cooperar con Nicaragua, sin imponer condiciones de ningún tipo al pueblo nicaragüense", añadió.

Ortega apuntó que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), actualmente en el poder, aceptó "el robo electoral" en los comicios generales de 1996 y 2001, y ahora, consideró, se debe respetar la institucionalidad, porque "se han realizado elecciones totalmente limpias, donde no ha habido fraude electoral".

Calificó a la oposición de "malvados" y "enemigos de los pobres" porque, según él, se "alegran" por el retiro de la cooperación hacia Nicaragua tras esos comicios.

El 11 de marzo vence el plazo que Washington dio al Gobierno de Ortega para lograr "un acuerdo que acepten todos los nicaragüenses" sobre los resultados de las elecciones, a lo que supeditó la entrega de 64 millones de dólares de la Cuenta Reto del Milenio (CRM) y otros programas de cooperación.

La UE, por su parte, suspendió 31,7 millones de dólares de ayuda a Nicaragua por identificar en el país incumplimientos de gobernabilidad, transparencia y respeto a los derechos humanos, tras esos cuestionados comicios.

El canciller nicaragüense, Samuel Santos, anunció el jueves pasado en Bruselas a la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, diferentes propuestas de reformas en el país, entre ellas una revisión del sistema electoral, con la esperanza de que la UE descongele la ayuda internacional al Gobierno de Managua.

Santos entregó a la comisaria europea un documento con información sobre cambios en el sistema judicial del país y propuestas de reformas tributarias y electorales "en el futuro".

En esos comicios obtuvo la victoria el gobernante FSLN de Ortega en 105 de 146 municipios, incluida Managua.

La oposición liberal rechaza y desconoce totalmente estos resultados con el argumento de que antes, durante y después de estos comicios hubo violaciones a la ley, irregularidades y "un fraude masivo", por lo que pide su anulación o un recuento de votos.