Biden advierte de que Israel estaría "mal asesorado" si planea un ataque contra Irán

NUEVA YORK, 8 (EUROPA PRESS)

El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, dio ayer un repaso por la situación nacional e internacional y destacó especialmente las escasas posibilidades de que el nuevo Gobierno israelí ordene un ataque contra Irán y su controvertido programa nuclear, ya que el 'número dos' de la administración norteamericana entiende que estarían "mal asesorados" si así lo decidiesen.

"No creo que el primer ministro (Benjamin) Netanyahu haga esto", afirmó Biden en una amplia entrevista a la cadena CNN. "Mi nivel de preocupación no es diferente de lo que lo era hace un año", matizó.

En general, Biden ofreció una visión optimista ya no sólo ante posibles nuevos enfrentamientos en Oriente Próximo sino prácticamente de todos los ámbitos que trató durante la entrevista, en la que cargó duramente contra su predecesor, Dick Cheney. Acusó al anterior vicepresidente de estar "profundamente equivocado" al señalar que la administración de Barack Obama ha puesto en peligro a Estados Unidos.

En este sentido, Biden recordó que "la última administración dejó al país en su posición más débil desde la Segunda Guerra Mundial", en alusión al escaso respeto internacional, a las dos guerras en marcha y a la mala situación económica. "Os garantizo que estamos más seguros hoy, nuestros intereses están más a salvo de lo que lo estuvieron durante los ocho años anteriores", aseveró.

El vicepresidente estadounidense recordó una ocasión en la que fue recibido por el entonces presidente George W. Bush en el Despacho Oval y la conversación mantenida en este encuentro, en el que el ex presidente se definió a sí mismo como un "líder". Biden contestó: "Señor presidente, gírese y mire detrás de usted. Nadie nos sigue". "La gente está comenzando a secundar a Estados Unidos de nuevo como consecuencia de nuestra administración", relató Biden.

DEBATE SOBRE AFGANISTÁN

Biden no aclaró que hayan existido desencuentros entre él y Obama a cuenta de la revisión de la estrategia en Afganistán. Los medios de comunicación aseguraron la semana pasada que el vicepresidente había dado la voz de alarma en previsión de que Afganistán termine convirtiéndose en un callejón sin salida mientras desde Washington se reclama mayor participación internacional en esta misión.

Así, "sin comentar qué posición adoptó cada cual", Biden si reconoció la existencia de un debate en el seno de la administración, aunque, eso sí, "saludable".

Por otra parte, el vicepresidente condenó la nueva ley afgana que permite las violaciones si éstas se producen dentro del matrimonio y matizó que este tipo de polémicas no eran el principal objetivo de la misión de Estados Unidos. Sí apuntó, no obstante, que Washington no "enviar tropas a morir por esto".

CRÍTICAS A PYONGYANG

Respecto al lanzamiento lanzado por Corea del Norte el pasado domingo, Biden se dirigió no tanto a Pyongyang, a quien recordó la "fuerte condena" del Ejecutivo norteamericano por esta acción, sino a Moscú y a Pekín. Ambas potencias impusieron su derecho de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para evitar una resolución condenatoria y nuevas sanciones a Corea del Norte.

El vicepresidente de Estados Unidos reclamó un "esfuerzo unido" en las conversaciones a seis partes mediante el que se debe expresar que "ya es suficiente" y que "habrá sanciones mayores" por el lanzamiento del supuesto misil de largo alcance.