Un bar se convierte en el símbolo de la tensión en torno al islam en Francia

FRA París|
  • En las imágenes se ve cómo dos mujeres son recibidas de forma hostil en su bar, ubicado en Sevran.

  • Para algunos, este bar cristalizaba los temores sobre la influencia del islam en algunos barrios de Francia.

Un bar se convierte en el símbolo de la tensión en torno al islam en Francia

Un bar se convierte en el símbolo de la tensión en torno al islam en Francia

Amar Salhi no termina de creerse que su modesto bar al norte de París se haya convertido en un símbolo de la tensión en torno al islam en Francia en plena campaña presidencial.

Fue un reportaje filmado con una cámara oculta difundido en diciembre por televisión en horario de máxima audiencia que calentó los ánimos.

En las imágenes se ve cómo dos mujeres son recibidas de forma hostil en su bar, ubicado en Sevran. "¿Buscan a alguien?", les pregunta un cliente. "Este café no es mixto", les señala". "Esto no es París... aquí tenemos una mentalidad diferente", les explica otro.

Un bar se convierte en el símbolo de la tensión en torno al islam en Francia Un bar se convierte en el símbolo de la tensión en torno al islam en Francia

Un bar se convierte en el símbolo de la tensión en torno al islam en Francia

Rápidamente, la polémica se tomó las redes sociales. Para algunos, este bar cristalizaba los temores sobre la influencia del islam en algunos barrios de Francia.

"Aquí está el resultado de décadas de sumisión", escribió el vicepresidente del ultraderechista Frente Nacional, Florian Philippot, tras la difusión del programa.

Cuatro meses después, Salhi, un francés de origen argelino de 59 años, no sale de su asombro. Su bar el "Jockey Club", se convirtió en un tema de campaña.

El candidato socialista Benoît Hamon fue criticado por la derecha y la extrema derecha por haber relativizado lo sucedido, mientras que el centrista Emmanuel Macron subrayó la necesidad de garantizar a las mujeres la libertad "de sentarse en las terrazas de los cafés".

"Todos me cayeron encima", Pero todas esas críticas "no me representan en lo absoluto", afirma.

Desde entonces, varios responsables locales, clientes habituales del bar y habitantes de Sevran han denunciado una instrumentalización.

Algunos medios pusieron en duda incluso la veracidad de lo sucedido.

La comunidad más grande de Europa

Francia tiene la comunidad musulmana más grande de Europa, estimada en alrededor de cinco millones, un legado de su historia colonial en África y su deseo de mano de obra barata en los años de auge económico de la posguerra.

Para Hakim El Karoui, autor de un estudio sobre el islam en Francia, el reportaje inicial que daba una imagen falsa de este bar provocó una polémica porque "existen zonas en Francia en donde se practica un tipo de segregación".

"Esta segregación existe porque en esas zonas viven únicamente inmigrantes. Las normas culturales que rigen en esos lugares son las de África, no las de Francia del siglo 21", estima el autor de este estudio titulado "Un islam francés es posible".

Un bar se convierte en el símbolo de la tensión en torno al islam en Francia Un bar se convierte en el símbolo de la tensión en torno al islam en Francia

Un bar se convierte en el símbolo de la tensión en torno al islam en Francia

Para El Karoui, el Estado francés ha abandonado a estos barrios que se han convertido a menudo en guetos, permitiendo que se instale un islam político agresivo que seduce en especial a los jóvenes precarios.

Son estos jóvenes "con pocas cualificaciones", sin empleo, que, según este investigador, plantean un problema, porque "han adoptado valores claramente opuestos" a los de la República.

"Muchos están a favor de la poligamia, contra la laicidad, y a favor del burka", afirma este exconsejo de un primer ministro de derecha.

Tres de cada diez rechazan los valores franceses

De acuerdo a su estudio, 28% de los musulmanes de Francia rechazan los valores republicanos, 46% están plenamente integrados a la sociedad, mientras que 25% se encuentran entre los dos grupos.

En un país traumatizado por tres grandes atentados yihadistas desde 2015, la mayoría de los candidatos a la presidencia coinciden ampliamente en la necesidad de seguir combatiendo a las mezquitas radicales y en controlar la financiación extranjera de estos centros de culto.

Pero hay un debate mucho más amplio sobre la identidad nacional francesa y la laicidad, que llevó a prohibir el uso del velo y símbolos religiosos en las escuelas, y del 'burkini' - el traje de baño que usan algunas musulmanas - en las playas.

De acuerdo a un sondeo realizado en marzo por la encuestadora Ipsos, solo 39% de los franceses consideran que "la manera en la que se practica el islam en Francia es compatible con los valores de la sociedad francesa".

Yaser Louati, un activista contra la islamofobia en Francia, considera que las imágenes del Jockey Club son un estereotipo más para estigmatizar a los musulmanes franceses.

"Los musulmanes franceses se sienten constantemente asediados, todo el tiempo bajo los proyectores", estima Louati.