Correa gana las elecciones en primera vuelta, según los sondeos a pie de urna

  • Quito, 26 abr (EFE).- Rafael Correa, jefe del Estado y candidato en las elecciones que se celebraron hoy en Ecuador, ganó de nuevo la Presidencia del país, esta vez en primera vuelta, según los sondeos a pie de urna difundidos al cierre de los colegios electorales.

Quito, 26 abr (EFE).- Rafael Correa, jefe del Estado y candidato en las elecciones que se celebraron hoy en Ecuador, ganó de nuevo la Presidencia del país, esta vez en primera vuelta, según los sondeos a pie de urna difundidos al cierre de los colegios electorales.

De acuerdo con estos sondeos, en los que se daba por hecho que Correa lideraría los resultados, el mandatario, cabeza del movimiento Alianza País, obtuvo entre el 54 y el 56 por ciento, seguido por Lucio Gutiérrez, del partido Sociedad Patriótica, con un porcentaje que estaría entre el 19 y el 31 por ciento.

Correa, en sus primeras declaraciones desde Guayquil, la principal ciudad del país donde esperó los resultados, agradeció a los ecuatorianos la confianza que le han vuelto a dar, "un apoyo histórico", dijo.

Prometió que, como ha repetido, su "opción preferencial (en el nuevo mandato) son los pobres y los más débiles".

Los sondeos a pie de urna de la firma Cedatos, dan a Correa el 56 por ciento, a Gutiérrez el 19 por ciento y a Álvaro Noboa el 8,9 por ciento, mientras que SP Estudios e Investigaciones, otorgaban el 54, el 31 y el 8 por ciento, respectivamente.

Con esos porcentajes, Correa, que entró en la arena política recién en 2005, escribe una página más en su libro de triunfos electorales, pues el respaldo del pueblo a este economista de 46 años, se ha repetido en cada una de las seis últimas convocatorias a elecciones desde 2006.

En ese libro se registran las elecciones del 15 de octubre de 2006, que tuvieron su segunda parte el 26 de noviembre puesto que en la primera ninguno de los candidatos logró el número de votos suficiente y, en la segunda, venció Correa.

Un nuevo respaldo logró el 15 de abril de 2007 cuando se decidió en consulta popular redactar una nueva Carta Magna, y mayor apoyo tuvo en las elecciones para elegir a los miembros de la Constituyente encargados de hacerlo.

Una vez redactada la nueva Constitución, los ecuatorianos le dieron su respaldo en referendo el pasado 28 de septiembre, frente a las tesis de la oposición.

En la nueva Carta Magna, que permite la reelección por un período consecutivo, se exigía la convocatoria de comicios generales, en los que hoy Correa ha vuelto a derrotar a la oposición.

En 2006, cuando Correa asumió el poder, los partidos políticos tradicionales, como el Social Cristiano, el Roldosista Ecuatoriano y la Izquierda Democrática, entre otros, tenían amplia influencia en la arena política del país.

La llegada de Correa al poder marcó un cambio en el tablero electoral, caracterizado por la pérdida de espacio de los partidos tradicionales, el aislamiento a grupos sociales antes influyentes, como la Confederación de Nacionalidades Indígenas, y el empoderamiento de nuevos actores sociales.

También marcó un remezón en la relación de los medios de comunicación con el jefe de Estado, pues Correa ha criticado duramente a algunos medios de prensa acusándolos de ser parlantes del esquema neoliberal con el que, a su criterio, se ha gobernado en favor de la elite y en detrimento de los más pobres.

El mandatario se ha enfrentado a la influencia del llamado "quinto poder" con las mismas armas y, en su programa semanal, que se transmite por varias radios del país, informa sobre sus labores y proyectos, y es la palestra para responder o atacar a sus adversarios políticos.

La oposición critica lo que considera un abuso de Correa de los medios para promocionarse, pero el Gobierno se defiende apuntando que es una "obligación" del mandatario informar sobre sus labores al "mandante", es decir, el pueblo, y que no exige a nadie transmitir su informe semanal.

La oposición se ha encontrado ahora frente a un muro difícil de franquear con Correa, que no da tregua en su ataque a lo que él llama "partidocracia" y medios de comunicación "corruptos".

El Gobierno dice que respeta la opinión ajena y recuerda que no ha clausurado ningún medio de comunicación, ni ha ordenado el encarcelamiento de quienes disienten con la Administración, ni de quienes ha escuchado varios epítetos y duras críticas.

La mirada política se vuelve ahora hacia la Asamblea Nacional donde la oposición busca refugiarse para enfrentarse a Correa, aunque aún no está clara la conformación de la misma.