DATOS - Cuatro cosas que considerar en las elecciones europeas

LONDRES (Reuters) - Los votantes que acudan a las urnas en la primera semana de junio para elegir a los miembros del Parlamento Europeo lo harán pensando no tanto en el efecto inmediato como en las tendencias más amplias del bloque.

A continuación, cuatro aspectos a seguir.

ELECCIONES GENERALES

La crisis económica ha restado apoyo a los gobiernos de toda la Unión, y muchos no ganarían unas elecciones generales si se celebrasen mañana.

Las elecciones europeas servirán de guía sobre lo que ocurrirá en los próximos comicios nacionales.

Desde Letonia hasta Reino Unido, analistas y a menudo mercados vigilarán de cerca los resultados. En algunos casos, un resultado especialmente malo podría adelantar una votación general o provocar un golpe interno en el partido o coalición en el Gobierno.

El que eso produjera a su vez un cambio político es otro asunto, ya que los países occidentales, faltos de efectivo, podrían verse con poco margen de maniobra para hacer grandes cambios, sin importar quién esté al mano, y las economías emergentes dependientes del FMI o los planes de rescate europeos no podrán aumentar el gasto sin arriesgarse a perder ese apoyo financiero.

APATÍA DE LOS VOTANTES

La participación en las elecciones europeas ha caído de forma sostenida, del 62 por ciento de 1979 al 45,5 por ciento en 2004, y en la mayoría de los estados miembros está entre las más bajas de cualquier forma de votación.

Este año, se espera que la desilusión general hacia los políticos, relacionada en parte con la crisis financiera global, reduzca aún más las visitas a las urnas, acompañada en algunos estados con el escepticismo hacia el poder del Parlamento Europeo.

La pregunta clave es si esa apatía podría, con el tiempo, tornarse en protesta social o si implica que la gente se sentará en casa en lugar de tomar las calles.

EXTREMISMOS EN AUMENTO

Cuanto más descienda la participación, más fácil será que los partidos radicales tengan buenos resultados. Al igual que en los años 30, el aumento del extremismo está considerado como un riesgo potencial de la crisis financiera y el desempleo resultante.

Eso podría suponer un empujón tanto para agrupaciones de izquierdas como de derechas, incluyendo a los más descontentos con el aumento de la inmigración.

La retórica - y en ocasiones la violencia - contra los extranjeros ha aumentado en varios países en los últimos meses. Los analistas supervisan el posible aumento de la extrema derecha en Hungría y del Partido Nacional Británico (BNP, en sus siglas en inglés), entre otros.

¿FRUSTRACIÓN CON LA UE?

La inmigración es sólo uno de los aspectos de los que los partidos antieuropeos esperan aprovechar en las elecciones, y de nuevo, una baja participación debería suponer un mayor porcentaje de votos para ellos.

En Reino Unido, los sondeos estiman que el Partido de la Independencia de Reino Unido (UKIP) recibirá el 17 por ciento de los votos, tantos como el gobernante Partido Laborista.

Los electores irlandeses obstaculizaron el año pasado el proceso de integración de la UE al bloquear el Tratado de Lisboa en un referéndum, y cualquier aumento de formaciones "euro escépticas" podría dificultar aún más su progreso.