Las críticas no desaniman a Ahmadineyad de presentarse a la reelección

  • Teherán, 8 may (EFE).- El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, se registró hoy como candidato a las elecciones presidenciales del próximo 12 de junio, en las que aspira a la reelección pese a las numerosas críticas que ha generado su gestión económica.

Teherán, 8 may (EFE).- El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, se registró hoy como candidato a las elecciones presidenciales del próximo 12 de junio, en las que aspira a la reelección pese a las numerosas críticas que ha generado su gestión económica.

Rodeado por un gran número de reporteros gráficos, Ahmadineyad se personó al filo de las 18.30, hora local (14.30 GMT), en la amplia sala habilitada en los sótanos del Ministerio iraní del Interior, en el sur de Teherán.

Relajado y con una amplia sonrisa, Ahmadineyad mostró su célula de identidad y con parsimonia rellenó los formularios ante la atenta mirada de varios funcionarios, que los introdujeron en el ordenador.

Después, el presidente iraní se dirigió a sala de prensa, donde explicó que su único objetivo será ponerse al servicio del "pueblo soberano" de Irán para llevar al país a mayores cotas de progreso.

"Las elecciones deben entenderse como un nuevo punto de partida y una plataforma desde la que poder saltar y alcanzar cotas más altas" de desarrollo, afirmó.

En un discurso repleto de alabanzas al pueblo iraní, el mandatario ultraconservador prometió austeridad en la campaña electoral, conminó al resto de los candidatos a ser honestos e instó a sus compatriotas a votar de forma masiva para demostrar así la salud democrática de la República Islámica.

Apoyado por los sectores más conservadores e inmovilistas del régimen, Ahmadineyad parece partir con cierta ventaja frente a sus rivales, pese a los escándalos y las negativas cifras de paro e inflación que jalonan su primer mandato.

La crisis económica es, precisamente, el arma utilizada hasta la fecha por los que se perfilan como sus principales contrincantes, el ex presidente del Parlamento Mehdi Karrubí y el ex primer ministro Mir Husein Mousaví, ambos adscritos a la corriente reformista.

Tanto Karrubí como Mousaví recriminan a Ahmadineyad que haya oscurecido la imagen de Irán, lo haya aislado y no haya sabido aprovechar los enormes beneficios logrados durante los meses en los que el precio del petróleo alcanzó cotas récord.

Ninguno de los dos ha formalizado aún su inscripción, aunque se espera que lo hagan mañana, sábado, día en el que expira el plazo para la presentación oficial de candidaturas.

En la misma línea crítica se ha colocado Mohsen Rezaei, ex comandante en jefe del poderoso Cuerpo de Guardianes de la Revolución y principal adversario del presidente dentro de la corriente conservadora.

Rezaei, que se define como "principalista" o conservador moderado, aprovechó hoy su inscripción para volver a atacar a Ahmadineyad por el flanco económico.

"La economía iraní atraviesa un mal momento debido a la falta de una gestión eficiente. Por eso no estamos disfrutando del crecimiento económico que mereceríamos", dijo Rezaei, secretario general del influyente Consejo de Determinación, órgano que media entre el Parlamento y el Consejo de Guardianes.

Los analistas otorgan escasas opciones de victoria a Rezaei, que ya concurrió como candidato en las elecciones de 2005, aunque entonces retiró su candidatura dos días antes de la votación para no restar votos a Ahmadineyad, entonces también principal aspirante conservador.

Los mismos expertos consideran que el resultado de los comicios será el barómetro con el que medir las verdaderas intenciones del régimen iraní ante la oferta de reconciliación extendida por el presidente norteamericano, Barack Obama.

Las señales enviadas a Teherán por el inquilino de la Casa Blanca han despertado cierta inquietud y división entre las distintas facciones conservadoras del régimen, que intuían el mensaje pero al parecer no esperaban ni el nuevo tono ni el sorprendente contenido.

Aún así, a casi un mes de los cruciales comicios, todo apunta a que Ahmadineyad podría retener el puesto.

Hasta la estadística está de su parte, pues en los treinta años de revolución islámica en Irán todos los presidentes han revalidado su mandato, limitado a ocho años.

El plazo de inscripción oficial de candidaturas para las décimas elecciones presidenciales iraníes concluirá este sábado a medianoche.

Una vez cumplido este primer trámite, será el Consejo de Guardianes el que debe aprobar las candidaturas antes de que el 22 de mayo arranque la campaña electoral.

Fuentes oficiales indicaron hoy a Efe que hasta la fecha alrededor de 180 personas han registrado sus nombres, entre ellas doce mujeres y un menor de edad.